Dos de los 94 cráneos que fueron hallados en la calle Atocha y según los estudios pudieron proceder de una carga de caballería dOS DE
Dos de los 94 cráneos que fueron hallados en la calle Atocha y según los estudios pudieron proceder de una carga de caballería dOS DE - COMUNIDAD

Los esqueletos de Atocha proceden de una carga de caballería

El análisis de los restos, hallados en 2017, detecta casos de sífilis, artrosis y sarro

MADRIDActualizado:

Un motín, tal vez el de Esquilache, está tras la muerte violenta de los 94 cadáveres hallados en 2017 durante unas obras en el edificio de la Sociedad Cervantina, en la calle Atocha. Un extenso estudio arqueológico y antropológico ha permitido averiguar que entre los fallecidos –muchos con la cabeza partida por golpes de sable de la caballería– hay 73 hombres y mujeres (algunas embarazadas: hay tres cuerpos muertos antes de nacer) y 18 niños.

Los estudios del equipo del arqueólogo Juan José Cano y el del antropólogo Jesús Herrerín, de la Universidad Autónoma de Madrid, realizados por encargo de la consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid que dirige Jaime de los Santos, han permitido arrojar luz sobre el origen de estos restos humanos hallados en noviembre: miles de huesos procedentes probablemente de una «monda» o vaciado de las tumbas existentes en la cercana iglesia de los Desamparados.

Uno de los cráneos, con la marca de un sable
Uno de los cráneos, con la marca de un sable - COMUNIDAD

Del análisis a fondo del osario –loscráneos y los huesos largos suelen conservarse, pero los más pequeños se pierden en el traslado– se han obtenido datos que permiten dibujar con bastante lo que ocurrió y cuándo tuvo lugar: muy probablemente, una carga de caballería que pudo producirse en una horquilla que va de 1625 a 1808.

Porras, sables y machetes

Los daños detectados en los cráneos encontrados parecen realizados con sables y desde arriba, lo que indica que fueron golpeados desde los caballos. Embestidas brutales, que no sólo les rompieron los huesos sino que llegaron al cerebro, constatan los científicos. Otras lesiones se corresponden con golpes de machetes o hachas, y también por bastones o porras.

Los huesos, en este caso, hablan también de otros hechos, como las condiciones de vida en el Madrid de estos siglos XVII y XVIII. Y lo que cuentan es que el día a día transcurría entre muy deficientes condiciones de higiene y cuidado corporal, con muchas infecciones en la boca, desgastes muy importantes y pérdida de piezas dentales, y abundante sarro.

También hay muchas huellas de artrosis en sus articulaciones, una patología relacionada con la edad pero también con una actividadfísica exigente. Además, al menos se encontraron cinco casos de sífilis.

Pero ¿cuándo ocurrieron estos hechos? De las pruebas halladas se deduce que pueden coincidir con varios motines y asonadas de las que eran tan habituales en otras épocas. Pudo ser, dicen los expertos, en el Motín de Esquilache, que tuvo lugar en marzo de 1766; en ese momento se produjeron muchos incidentes en Madrid, entre ellos una carga de la Guardia Valona que afectó a hombres, mujeres y niños.

Motín por el pan

Otra posibilidad es que se trate del motín contra la Guardia Chamberga, de 1670, que se saldó con varias cargas de soldados y reyertas con armas blancas desde la Plaza Mayor; o el Motín de los Gatos o de Oropesa, en 1699, contra el aumento del precio del pan, que se centró en la plaza de Santo Domingo.

También pudo tratarse de muertes producidas en el Motín de Corte de 1764, que incluyó cargas de caballería cerca el Palacio del Buen Retiro. O en alguna revuelta relacionada con el Motín de Aranjuez, en 1808, que llegó hasta la capital con asalto a varias casas de Madrid y refriegas callejeras, aunque esta opción es la más endeble, ya que los registros del hospital y la iglesia de los Desamparados no recibieron muertos del 2 de mayo ni de los fusilamientos posteriores.