El consumo y el turismo son dos de los puntales del cremiento económico madrileño
El consumo y el turismo son dos de los puntales del cremiento económico madrileño - Isabel Permuy
Informe del BBVA

El consumo privado y el ladrillo amortiguan la desaceleración de la economía madrileña

La entidad financiera prevé que el PIB de Madrid crezca un 2,8% y baje a un 2,3% en 2020

MadridActualizado:

No hay nada «positivo» que Madrid pueda sacar –en términos económicos– de la inestabilidad política nacional e internacional. La crisis catalana y el Brexit «afectan» a la región, y no precisamente a su favor. El entorno global se ha «deteriorado» y es «más incierto». Así se desprende del último informe «Situación Madrid», presentado ayer por BBVA. Un estudio que analiza el contexto económico de la Comunidad y que expone las previsiones de la entidad financiera para Madrid. En ellas, deja claro que la región está sufriendo una «desaceleración moderada».

El informe, presentado por los responsables de Análisis Económico y del área Territorial Centro de BBVA, Rafael Doménech y Juan Carlos Hidalgo, respectivamente, asegura que el crecimiento de la economía madrileña podrá alcanzar un 2,8% en 2019 y un 2,3% en el 2020. Una pérdida leve de velocidad que, sin embargo, no impide que la región complete un ciclo de cinco años con un crecimiento promedio del 3%.

El empuje del consumo privado, el buen tono del turismo y la aceleración del mercado laboral son, según los expertos de la entidad financiera, los responsables del mantenimiento del «fuerte dinamismo» de la economía madrileña. Las perspectivas señalan que este crecimiento, por encima de la media nacional, permitirá la creación neta de 100.000 empleos en el conjunto de los dos años y reducir la tasa de paro hasta el 10,8% al final de 2020. «Al final de este periodo, la Comunidad de Madrid podría recuperar el nivel de ocupados de 2008», explicó, comparando los datos con los registrados antes del inicio de la crisis.

«El gasto de los hogares se mantuvo estable en 2018 debido a unos tipos de interés bajos, el aumento de la riqueza disponible de las familias y un precio del petróleo relativamente bajo. Todo ello, a pesar de que los vientos de cola empezaron a perder vigor», explicó Doménech, tras recordar que en 2017 Madrid crecía un 2,7%, dos décimas por encima del conjunto de España.

El mercado inmobiliario es otra de las patas sobre las que se sostiene el dinamismo de la región. Este informe refleja que Madrid ha vuelto a ser la comunidad autónoma donde más creció el precio de la vivienda en 2018, ya que registró un incremento del 8,5% interanual, mientras la media española se sitúa en el 3,4%. El estudio destaca, asimismo, que la Comunidad de Madrid ha «mantenido la dinámica de expansión» del gasto autonómico, impulsando el gasto en consumo final con unas tasas del 3,2%.

Incertidumbre política

Doménech incidió en que, en el plano doméstico, las decisiones de consumo a corto plazo se verán condicionadas por la convocatoria de elecciones anticipadas. También explicó cómo el aumento del salario mínimo «tendrá efectos negativos sobre el crecimiento y el empleo». A su juicio, es necesario que esta decisión del Gobierno de Pedro Sánchez venga acompañada de «medidas que ayuden a mejorar la productividad».

En el capítulo de los retos que tiene por delante la Comunidad de Madrid, el informe señala que son «exigentes». Entre ellos, recuerda que el nivel de temporalidad del empleo aumentó en 2018 y que el «elevado» paro juvenil implica que la recuperación puede ser «desigual» y no «inclusiva». «Se deben impulsar medidas que reduzcan la vulnerabilidad de la economía ante los desafíos vigentes», concluyó Doménech.