Cristina Cifuentes, junto a los rectores y otros responsables de las universidades públicas madrileñas y la UNED
Cristina Cifuentes, junto a los rectores y otros responsables de las universidades públicas madrileñas y la UNED

Cifuentes entrega a los rectores un segundo borrador de la ley de universidades, que rechazaron en mayo

Los rectores piden a Cifuentes igualar tasas de grado y máster

MADRIDActualizado:

El rector de la Universidad Politécnica de Madrid, Guillermo Cisneros, aprovechó ayer el acto solemne de inauguración del curso para pedir a la presidenta Cristina Cifuentes, en presencia del resto de rectores, una bajada superior de las tasas universitarias e igualar las de grado y las de máster. Los rectores de las universidades públicas madrileñas se reunieron previamente con la jefa del Ejecutivo para recibir de ella un nuevo borrador, el segundo, de la Ley del Espacio Madrileño de Educación Superior (LEMES).

Un primer texto de esta norma fue rechazado de plano por la Conferencia de Rectores en mayo. Entonces, se cuestionó por los rectores que los proyectos de universidades privadas apenas tuvieran que incluir como requisito la función investigadora, o consideraran suficiente para ellas un mínimo de diez titulaciones de grado y máster. En lo relativo a la financiación, protestaban porque no se señalaba de forma rotunda la obligación de la Comunidad Autónoma a asumir compromisos de financiación plurianuales, que den estabilidad a los proyectos universitarios.

No sin los rectores

En la nueva versión, se ofrece a las universidades una financiación estable y se modifican los requisitos para poder abrir una universidad privada, entre otros cambios. «Esta ley nunca seguirá su tramitación en la Asamblea con la oposición de los rectores, aunque tuviera garantizado el apoyo de otros grupos políticos», aseguró Cifuentes.

Los grupos de oposición, por su parte, esperan a que el Gobierno les de a conocer el borrador para valorarlo. El portavoz del PSOE, Ángel Gabilondo, puntualizó no obstante que «no se puede cargar sobre la espalda de los rectores» el vistobueno a esta norma. Ellos, insistió, representan a la comunidad universitaria, pero la ley «tiene que ser buena para toda la sociedad», y ahi entran los partidos políticos, como representantes de esa sociedad.

María Teresa de la Iglesia, portavoz de Educación de Ciudadanos, insistió en que «las universidades necesitan una nueva ley, y también una nueva financiación». Pero, advirtió, esto supone «rendir cuentas y mayor transparencia».

Por su parte, la portavoz de Podemos, Lorena Ruiz-Huerta, hizo hincapié en el «desaguisado» que supuso el anterior borrador de esta ley, que «concitó el rechazo unánime de los rectores, profesores y estudiantes». Entiende que «ahora lo quieran arreglar».

Y no hay mejor arreglo que una buena financiación. «Estable», es la palabra que utilizó el consejero de Educación, Rafael van Grieken, para definirla.