Accidente in fraganti en la curva de la muerte

G. D. O. | MADRID | MADRID
Actualizado:

Fue el pasado 18 de octubre. Juan Carlos, de 22 años de edad se dirigía con su coche a arbitrar un partido de baloncesto. No llegó a su destino. Murió tras estrellarse en el kilómetro 28 de la M-607, la carretera de Colmenar. Su madre emprendió entonces una batalla por intentar demostrar que la muerte de su hijo estuvo motivada por el mal estado de la vía. Así, asesorada por sus abogados, acudió a grabar el punto fatídico. Para su sorpresa, cuando circulaba por ese tramo tomando imágenes, delante de sus narices, un coche que les adelantó se salió de la calzada en la curva y tras varias vueltas de campana acabó despanzurrado en la cuneta. El vídeo ya está colgado en Yotube y acumula miles de visitas, sirviendo para denunciar vivamente la falta de seguridad en una de las carreteras más utilizadas por los madrileños, la M-607.

Igual que a Juan Carlos, otros muchos conductores han acabado su viaje accidentados en la «curva de la muerte». Sólo en la última semana se han registrado tres accidentes en este punto. Ahora, la Consejería de Transportes e Infraestructuras ha decidido rebajar la velocidad máxima permitida en este tramo de 80 a 60 kilómetros por hora en caso de lluvia. No es la primera vez que ocurre. Cuando Juan Carlos colisionó en este punto, se podía circular hasta a 100 por hora. Según han indicado fuentes de la Consejería a Ep. Transportes instalará también bandas sonoras y mejorará el firme de la calzada. Todas estas medidas llegan tarde para Juan Carlos, pero quizá salven vidas en el futuro.