Formoso, Feijóo y el conselleiro de Economía, Francisco Conde, durante la reunión
Formoso, Feijóo y el conselleiro de Economía, Francisco Conde, durante la reunión - XOÁN REY/EFE
TRANSICIÓN ENERGÉTICA

La Xunta y As Pontes exigen la continuidad de la central térmica

Feijóo aboga por mantenerla porque puede ser necesaria si fallan las renovables

SantiagoActualizado:

La Xunta y el Auntamiento de As Pontes sellaron esta mañana un compromiso para intentar paralizar el cierre de la central térmica. El presidente autonómico, Alberto Núñez Feijóo, y el alcalde de la localidad, Valentín González Formoso, se reunieron en San Caentano para acordar una estrategia conjunta. «El cierre abrupto, no. La transición justa, sí», resumió Feijóo. Ambas instituciones pedirán a Endesa y al Gobierno central que mantengan la planta operativa mientras se va caminando hacia el uso de otro tipo de biocombustibles que permitan sustituir al carbón.

Tras casi seis meses sin actividad, Endesa decidió comunicar la suspensión definitiva al no ser capaz de vender la electricidad de la térmica en el mercado. En el último año la planta ha disparado sus costes de producción ante la escalada de precios del CO2 en el mercado puesto en marcha por la Unión Europea para que las empresas paguen por la contaminación que emiten a la atmósfera. El sistema es similar a la Bolsa, y además de las factorías ha permitido la entrada de especuladores. Feijóo consideró que el mercado de derechos de emisión no deja de ser «un impuesto» y pidió rebajar la fiscalidad a la planta «para hacer un equilibrio en la cuenta de resultados y que las 750 familias puedan seguir viviendo en el ámbito de esta central». Formoso se mostró de acuerdo y recordó que la semana pasada ya viajó a Bruselas donde trasladó a las autoridades europeas «la queja unánime de As Pontes de que podamos convertir un impuesto sobre el aire, el CO2, en impuesto especulativo». El alcalde también se refirió al céntimo verde, un tributo puesto, en este caso por el Gobierno central, a las térmicas y que también ha encarecido los costes. Formoso se mostró convencido de que el Ministerio estará a favor de eliminarlo si se acomete una transición hacia otro tipo de energías.

Además de exigir la continuidad de la planta, la Xunta y el Ayuntamiento piden una mesa en la que se siente Endesa y las administraciones para determinar cómo podría hacerse exactamente el proceso de descarbonización. La semana pasada, tras la reunión en el Ministerio de Transición Energética, la ministra Teresa Ribera ya mostró su disposición. En los últimos meses, la central ya ha estado realizando pruebas para quemar otros combustibles como lodos de depuradora, biomasa forestal o el orujillo de la aceituna. La idea es que esa mesa analice si es viable reconvertir la central y cuánto costaría su transformación. Además, ambas administraciones abogan porque Galicia sea beneficiaria de los fondos de descarbonización previstos por la UE. «Si es necesario hacer inversiones en la central de As Pontes para ir dejando el carbón e ir introduciendo otras materias primas tenemos que ir acogiéndonos a esos fondos europeos del año 21, pero para eso la central tiene que estar operativa», subrayó Núñez Feijóo.

El presidente de la Xunta recordó la inversión de casi 220 millones acometida por Endesa para que As Pontes cumpliese las últimas exigencias medioambientales de la UE y pudiese seguir funcionando hasta 20135. «Conseguimos lo difícil, lo que no tiene sentido ahora es perder esta central sin la que tendríamos una comunidad autónoma deficitaria en energía», resaltó. Feijóo consideró, además, que España necesita mantener al menos una térmica operativa para garantizar el suministro eléctrico en «momentos climáticos complejos, donde no hay viento o nos toca un año de sequía» y las renovables no puedan cubrir toda la demanda.