Trabajadores de Meirama, ayer en el Ayuntamiento de Cerceda
Trabajadores de Meirama, ayer en el Ayuntamiento de Cerceda - CABALAR/EFE
TRANSICIÓN ENERGÉTICA

La plantilla de Meirama pide que la central se reconvierta a la biomasa

Exigen al Gobierno a la Xunta y a Naturgy soluciones ante el cierre de la térmica

SantiagoActualizado:

Tras meses de incertidumbre, Naturgy tomó el pasado enero su decisión. La central de carbón de Meirama se cerraría en 2020. Los trabajadores de la térmica marcharon esta mañana durante 10 kilómetros para exigir al Gobierno central, a la Xunta de Galicia y a la compañía eléctrica garantías para los puestos de trabajo. El cierre de la planta afectará a unos 180 empleos, 77 de plantilla y un centenar de auxiliares. Desde el comité de empresa aportan alternativas para que la central pueda seguir funcionando. Una de sus propuestas es que se adapte para que produzca electricidad cambiando de materia prima, del contaminante carbón a la renovable biomasa.

Para el presidente del comité, Bautista Vega, la reconversión garantizaría el mantenimiento de «parte de los puestos de trabajo tanto de la empresa principal como de la auxiliar» y permitiría conservar el enclave productivo. Tras la marcha, los trabajadores ofrecieron una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Cerceda donde reclamaron a las administraciones y a Naturgy «respuestas ante la situación de indefinición en la que se encuentra la planta y la falta de garantías», informó la CIG en un comunicado. Al Gobierno central le piden que concrete qué subvenciones podrían llegar a la zona. «Queremos que nos aclare para qué es el dinero que dijeron que iba a haber para las comarcas afectadas por el cierre provocado por la transición del carbón para producir energía eléctrica y que de qué cantidad de dinero estamos hablando», subrayó Vega. A la Xunta de Galicia los trabajadores también le ponen deberes. Quieren que presione a la eléctrica para que instale otro tipo de tecnologías en la central, como la biomasa.

A Naturgy le piden que detalle las inversiones anunciadas ante el cierre de la central térmica, de las que no se volvió a hablar. Cuando comunicó su decisión, la antigua Gas Natural Fenosa prometió acometer una inversión en la zona de 80 millones de euros para instalar un parque eólico adicional, con una potencia cercana a los 65 Mw, y un «centro avanzado» de gas renovable a partir de residuos ganaderos y orgánicos industriales. El comité de empresa exige que se detalle «cuántos puestos de trabajo conllevarán». Reclaman también «un compromiso real de recolocación de todo el personal, que no puede desvincularse, en Galicia». Para su propia plantilla, Naturgy comprometió 40 recolocaciones en puestos vinculados a la firma, bien participando en los trabajos de desmantelamiento o mediante reubicaciones en otras unidades de la compañía. Los otros 37 se desvincularán de Meirama mediante salidas pactadas.

Los trabajadores mantendrán mañana una reunión con el conselleiro de Economía e Industria, Francisco Conde, y han solicitado también que los reciban responsables de Naturgy. La plantilla lleva tiempo pidiendo a la Xunta que lidere una gran comisión para diseñar una transición energética desde el carbón hacia otras tecnologías menos contaminantes.