Alberto Núñez Feijóo, este miércoles en el Parlamento autonómico
Alberto Núñez Feijóo, este miércoles en el Parlamento autonómico - MIGUEL MUÑIZ
SESIÓN DE CONTROL

Feijóo juega con sus rivales al sugerir que puede seguir «más tiempo» del que creen

El presidente alimenta el debate sobre su futuro y avisa: «Nunca se sabe lo que le queda de gobierno a cada cual»

SANTIAGOActualizado:

Cuando adopta la forma de pregunta recurrente en cualquier comparecencia, Alberto Núñez Feijóo despeja la pregunta sobre su futuro como se retira una piedra incómoda del zapato. La oposición también cree ver en esa incógnita aún por resolver -¿concurrirá de nuevo como cabeza de lista del PPdeG en las autonómicas de 2020?- un flanco por el que atacar. Este miércoles, sin embargo, el búmeran viró de sentido porque lo lanzó el propio Feijóo en el Parlamento durante una sesión de control menguada, al decaer la pregunta de En Marea, donde están más pendientes de recibir los papeles del divorcio.

Venía Xaquín Fernández Leiceaga de cuestionarle por su «legado», por el «eje central» de su mandato, a caballo del mantra que maneja la oposición desde el 28-A; esa idea que se esfuerzan por que cale de que al ciclo de Feijóo y el PPdeG al frente de la Xunta le quedan, como máximo, 15 meses. «No necesitamos más propaganda ni más marketing», apuntó el todavía portavoz socialista. En la réplica, Feijóo, que le veía de «despedida», le amonestó por no «estar más atento» al desconocer, aparentemente, el balance de sus más de 10 años en San Caetano. Y como quien no quiere la cosa, dejó caer: «No importa, si nos vamos a seguir viendo en el Parlamento, a lo mejor durante más tiempo de lo que usted se cree».

No volvió sobre esta idea pero no fue necesario. La semilla ya había quedado plantada en las mentes de sus rivales, que llevan dos meses frotándose las manos en la creencia de que el bagaje popular en las últimas citas con las urnas anticipa un sorpasso cuando se dirima el Gobierno gallego. El lunes Leiceaga retrataba a Feijóo dubitativo, inseguro por la «bruma con la que ve el futuro del PP en Galicia»; «si viese clara su victoria en las autonómicas, no dudaría en decir ya hoy que era candidato». «Es en el PP donde hay incógnita, preocupación e incerteza sobre los resultados, no en el PSOE», completaba el portavoz.

Pero esas cuentas que hace el PSdeG, alimentadas por el eufórico Gonzalo Caballero, pueden acabar siendo las de la lechera, que celebró su ganancia de forma prematura y se volvió de vacío. Queda más de un año para esas elecciones que ya centran el debate, y eso en política es un mundo. Mejor que nadie lo sabe Feijóo, rápido a la hora de reclamar una «reacción» a dos niveles: el de la Xunta y el del PPdeG. Movimiento que ha generado nerviosismo en la oposición, aferrada al supuesto solapamiento de ámbitos competenciales a modo de crítica.

Unas 48 horas después de mostrarse seguro de la inseguridad popular, Leiceaga vio cómo Feijóo le aplicaba una dosis de realismo. «Nunca se sabe lo que le queda de gobierno a cada cual. Son los ciudadanos los que deciden los gobiernos que prorrogan y aquellas oposiciones a las que siguen prorrogando mucho tiempo en la oposición», lanzó a modo de advertencia.

Puede que el PSOE esté envalentonado por haber sido primera fuerza en las generales, pero las autonómicas son una batalla muy diferente. Ahí Caballero acude sin currículum y al PPdeG, repita o no Feijóo, le sobra al cabo de más de una década. «Después de tres mayorías consecutivas, supongo que los ocho primeros años tienen balance, el balance de la decisión inapelable de las urnas», indicó el presidente. «Ahora queda el balance que van a hacer los gallegos en el año 20».

«¿Por quién se cambiaría?»

Ese balance, recordó, se logró a pesar de «la crisis más importante a nivel mundial desde mediados del siglo XX, agravada por las políticas del PSOE». Galicia, hoy, presenta los «mejores datos» económicos, sociales, sanitarios y educativos. Es la Comunidad «donde más ha subido la renta per cápita en la última década», con la menor lista de espera de su historia en la sanidad, con las mayores infraestructuras, mayor inversión y mayor presupuesto, mientras en el ámbito educativo hay más profesores por alumno que en ningún lugar de España. Feijóo también citó el apoyo a las personas dependientes y el recorte de la tasa de pobreza, con un «24 por ciento menos de paro que cuando llegamos al Gobierno», y una Seguridad Social al alza.

«Dígame qué comunidad autónoma de España gobernada por el PSOE o qué comunidad autónoma de España puede presentar este balance», retó a Leiceaga. «¿Por qué comunidad autónoma se cambiaría usted?».

«La tarjeta de presentación del PPdeG es que sacamos a Galicia de la recesión económica, no creamos ningún problema a los gallegos, intentamos mantener unida a la sociedad gallega y conseguimos que la renta per cápita de Galicia esté en su máximo histórico y sea la que más creció en España en la última década». Además de otros indicadores económicos favorables, «la política social (...) llega a más gente y pagamos menos impuestos». «Esa es nuestra tarjeta de presentación», apuntaló. Y dejó que la oposición barruntara si será él quien la utilice como aval en 2020.