El portavoz de En Marea, Luís Villares
El portavoz de En Marea, Luís Villares - MUÑIZ
LUCHA EN LA IZQUIERDA

El grupo de En Marea da por elegido a Sande como senador y se salta la desautorización de Villares

Los afines a Villares se negaron a participar en el voto, aunque ahora la designación depende de la firma del portavoz

SantiagoActualizado:

El grupo parlamentario de En Marea ha anunciado este jueves que el candidato a senador por designación autonómica José Manuel Sande ha sido elegido por ocho votos a favor, uno a favor de la candidata propuesta por los afines al portavoz del grupo, Luís Villares, una abstención (la de la diputada Eva Solla) y cuatro en blanco (Luís Villares y sus tres diputados afines). Esta acción contradice el comunicado lanzado en la noche del miércoles por el partido de mismo nombre, que «no acepta» esta votación, que se hizo durante el miércoles de manera telemática.

Este proceso es la enésima lucha interna dentro de este grupo parlamentario, el segundo más importante en el Parlamento gallego. Y este puede ser el detonante definitivo para cortar la cabeza de Villares y que el grupo se rompa, a pesar de que una de sus diputadas, Eva Solla, de Esquerda Unida, ha afirmado en una entrevista a Efe que «hay un compromiso para trabajar en lo que queda de legislatura», aunque reconoce que la situación no es la «óptima».

Ahora la situación radica en si Villares firmará la propuesta del grupo, ya que sin su bendición En Marea no puede designar ningún senador autonómico. Ahí estará la clave: si Villares firma podría apaciguar las aguas (aunque fuese mínimamente) hasta final de legislatura, o provocar el choque definitivo, que ya se ha venido produciendo con enfrentamientos poco disimuldos durante los últimos meses.

Solla recuerda en la misma entrevista que «en este marco no es una situación cómoda que una persona como Luís Villares continúe llevando la portavocía». Además, la líder de EU entiende que en el grupo «hay una pluralidad que aún no se ha respetado», toda vez que el único portavoz «no representa al resto», una cuestión que «tenemos que resolver», por lo que «hay que dar ese debate porque es difícil que en este marco siga como portavoz único una persona sobre la que no hay un acuerdo».

Imposición

Por otro lado, la nota de prensa de los afines de Villares afirma que la votación promovida por los diputados críticos con el magistrado lucense es «una imposición de un grupo que quiere dictar su criterio y que transparenta su desgana para llegar a acuerdos».

Sobre la mesa había dos nombres: el exconcejal coruñés José Manuel Sande, propuesto por los críticos con Villares, y Mariló Candedo, opción de la dirección del partido instrumental, que justifica su elección por haber sido la persona más votada en las primarias para la configuración de listas en las últimas elecciones generales, en las que el espacio político concurrió dividido.

Villares trató de salvar la votación propiendo una 'tercera vía' al proponer para el puesto al diputado Manuel Lago, independiente aunque ligado a Esquerda Unida. Lago declinó la oferta y la votación siguió en pie.

«En Marea considera que Unidas Podemos quiere forzar la votación para imponer su solución porque en el calendario parlamentario es el Partido Popular quien está marcando los plazos y quien cambió las fechas y habría tiempo para una negociación para conseguir un nombre válido para todas las partes», afirma la dirección del partido instrumental.

Además, censura la «deriva verticalista de Podemos» por «no escuchar a todas las partes que forman parte de En Marea, reduciendo la horizontalidad en la organización y la transversalidad en el funcionamiento».

«Unidas Podemos y Anova ignoraron el criterio de la participación y de la horizontalidad proponiendo un nombre vinculado a una parte y sin ninguna vinculación ni con el grupo parlamentario, ni con la vida política de En Marea», remarcan en referencia a José Manuel Sande, de Marea Atlántica, organización crítica con el rumbo emprendido por la dirección de En Marea con Villares al frente.