Un ejercicio del MOE en Alicante, este miércoles - JUAN CARLOS SOLER
Ejército

Un millar de boinas verdes se entrenan en Alicante en simulacros de rescates de rehenes

El entrenamiento muestra un despliegue de helicópteros, paracaidistas y fuerzas especiales con las últimas tecnologías

ALICANTEActualizado:

Más de un millar de soldados del Mando de Operaciones Especiales (MOE) del grupo de élite conocido popularmente como los «boinas verdes» se entrenan estos días en unos ejercicios de entrenamiento en Alicante con un despliegue de medios aéreos y terrestres.

Los efectivos militares proceden de ocho provincias españolas y participan hasta el próximo día 26 en las principales maniobras que realiza al cabo del año.

Unos quinientos efectivos del MOE, con base en el acuartelamiento de Rabasa (Alicante), y entre 600 y 700 de otras unidades de Bétera (Valencia), Javalí y Alcantarilla (Murcia), Colmenar Viejo (Madrid), El Copero (Sevilla), Almagro (Ciudad Real), Salamanca y San Gregorio (Zaragoza) participan en este ejercicio que, coordinado desde Madrid, tiene dos bases operativas en Alicante y la localidad murciana de Los Alcáceres.

Bajo la denominación de "Empecinado 18", incluye simulacros de reconocimientos especiales, acciones directas para la recuperación o captura de personal y asistencias militares en las provincias de Alicante, Valencia, Murcia y Albacete.

Es el mayor ensayo que, cada año, realizan las MOE, que está dirigido por el general jefe Demetrio Muñoz y cuyos militares prestan actualmente asistencia militar en Irak y Afganistán y efectúan misiones más típicas de operaciones especiales en Líbano.

En esta ocasión, los 'guerrilleros' (así se autodenominan los 'boinas verdes' españoles) desarrollan sus operaciones en dos países ficticios: Lakuta, que es estable y pro-occidental, y su vecino Kamon, con una dictadura y un potente ejército.

Entre ambos hay un conflicto en torno a un río por la gestión de sus aguas potables y navegables, y Kamon ocupa parte de Lakuta, lo que provoca una resolución de Naciones Unidas para que la OTAN intervenga para devolver el 'statu quo' anterior, lo que a su vez se traduce en la intervención del MOE y sus aliados.

Despliegue de medios militares en los ejercicios en Rabassa
Despliegue de medios militares en los ejercicios en Rabassa - JUAN CARLOS SOLER

A este contexto bélico se añade una actuación que surge sobre la marcha para la liberación de varios rehenes españoles secuestrados en el mismo terreno por parte de una organización clandestina.

Los ejercicios incluyen la intervención de cuatro helicópteros de transporte de personal: dos 'Chinnok' (Colmenar Viejo) y otros dos 'Cougar' (El Copero), y tres más de ataque tipo 'Tigre', con base en Almagro.

Simulacros

En estos simulacros para recuperar el control del terreno anexionado por Kamon y de liberación de rehenes se practican saltos en paracaídas, tanto desde baja distancia como más alto con oxígeno y también al agua, así como acciones de captura, desalojos y neutralización de instalaciones, como supuestas fábricas de explosivos.

Del mismo modo, tienen especial protagonismo la inserción y extracción de personal y vehículos tanto en tierra como en agua mediante los 'Chinook' y 'Cougar' (técnica 'spie-ring').

Tanto en el acuartelamiento 'Alférez Rojas Navarrete' del alicantino barrio de Rabasa como en Los Alcázares, se han habilitado sendos puestos de mando, donde con el uso de alta tecnología se coordinan todas las operaciones durante las 24 horas.

Además de las unidades helitransportadas, participan la compañía paracaidista de Javalí del Ejército de Tierra y la escuadrilla de zapadores de Alcantarilla, ambas en Murcia, la Bripac de Madrid, los mandos de Ingenieros de Salamanca y de Transmisiones de Bétera y las fuerzas de oposición Cenad de San Gregorio (Zaragoza).

El teniente coronel Láiz ha explicado a varios periodistas algunos de los secretos del puesto de mando habilitado en Alicante en unas sofisticadas tiendas de campaña con salas de videoconferencia, de coordinación, de comunicaciones y, las más importantes, las dedicadas al planeamiento y seguimiento de las operaciones militares.

El MOE está formado por unos 900 soldados que son expertos en operaciones que, por su alta especialización, no pueden desarrollar otras unidades, como el rescate de rehenes, reconocimientos especiales o capturas de jefes de redes criminales en territorio hostil.

Para ello cuenta con paracaidistas, tiradores de precisión, personal experto en montaña y actividades subacuáticas y guerra electrónica, entre otros aspectos, con una media de 34 años, 12 de ellos en el Ejército y los 7 últimos en ese cuerpo.