Miriam Santamaría y Aitor Prieto, abogados defensores de dos de los investigados en el caso, llegando a los juzgados
Miriam Santamaría y Aitor Prieto, abogados defensores de dos de los investigados en el caso, llegando a los juzgados - JUAN CARLOS SOLER
Alicante

Claroscuros del caso «Manada» de Callosa: cómo intentarán exculpar a los acusados sus defensas

Los abogados interpretan que el vídeo revela sexo consentido, no identifica a los protagonistas y nadie les pilló «in fraganti»

VILLAJOYOSAActualizado:

El caso conocido como la «Manada» de Callosa d'en Sarrià o de Alicante puede tener un desenlace menos contundente de culpabilidad y gravedad del que muchos creen, si prosperan las estrategias de los abogados defensores de los cuatro acusados de la presunta agresión sexual múltiple en Nochevieja.

La principal prueba sigue siendo el vídeo que grabó uno de ellos, si bien dos de los letrados del caso, José Luis Sánchez Calvo y Aitor Prieto, coinciden por separado en su opinión de que no resulta para nada inculpatorio. «El contenido puede llevar a interpretaciones», subraya el primero, quien además asegura que no prueba en ningún caso la participación de su representado, el más joven de los investigados, que está en prisión provisional en Villena.

Más contundente se muestra Prieto, para quien «desde un punto de vista objetivo, no como abogado, como persona, en el vídeo no se ve forzar ni sujetar con las manos a nadie...» además de que las imágenes muestran a todos de cintura para abajo.

Dudas con la ropa

Aunque en el transcurso de la investigación, se habló de que a algunos de los jóvenes se les puede identificar por tatuajes y a todos por su ropa, la abogada del considerado líder del grupo, Miriam Santamaría, cuestiona la forma en que se ha utilizado esta posible prueba de las prendas que llevaban. Asimismo, niega que se pillara a nadie «in fraganti» tal como se ha difundido, ya que no consta así en los informes de la Guardia Civil incorporados al caso. Más bien, el relato alude a que otros testigos supuestamente presenciaron los abusos, pero luego no se han ratificado en esa denuncia.

Ciertamente, la madre y la hermana de uno de los investigados dieron la voz de alarma a la Policía Local, si bien se han acogido a su derecho a no declarar para no inculparle o agravar su siuación judicial, y una vez que ninguna de las partes les va a acusar de omisión de socorro a la víctima, ya que fueron quienes avisaron a las fuerzas del orden.

Aunque toda la investigación está bajo secreto de sumario decretado por la jueza del caso, en el juzgado de primera instancia e instrucción número de 4 de Villajoyosa, y obviamente se va a preservar la privacidad de la joven denunciante, las supuestas «contradicciones» en las diligencias que aprecian los abogados defensores de los cuatro encarcelados parecen presagiar una estrategia orientada a mostrar aquella noche como una fiesta con sexo mal entendido que degeneró y poner en duda la supuesta violación.