Isabel Bonig, en una imagen de archivo
Isabel Bonig, en una imagen de archivo - ROBER SOLSONA
Política

La baza de Isabel Bonig en las primarias del PP

La presidenta regional, quien encontró en Casado a un aliado aunque mantiene buena relación con Cospedal, tiene la oportunidad de hacer valer el peso de la organización valenciana en la nueva dirección

VALENCIAActualizado:

Neutralidad a la espera de conocer los proyectos. La dirección del PP valenciano no quiere emitir un posicionamiento claro en la primera fase de las primarias para liderar el partido a nivel nacional, que ya suma a siete candidatos. Los que cuentan con más opciones, sin embargo, son tres: La exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; la secretaria general de la formación y exministra María Dolores de Cospedal; y el hasta ahora vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado.

Tras la presentación de los avales necesarios, el próximo 5 de julio tendrá lugar la votación de los precandidatos por parte de los afiliados registrados y al corriente de pago. Sólo dos llegarán al congreso, excepto si alguno logra más del 50% de los votos y 15 puntos de ventaja sobre el segundo o es el más apoyado en la mitad de las circunscripciones.

Superada esa primera fase, en la que darán libertad a los militantes, desde el PPCV admiten que deberán decantarse por uno de los dos que se enfrenten en la final, una estrategia complicada por lo que podría suponer no apostar por el caballo ganador. Aunque la dirección regional no mantiene una especial sintonía con Sáenz de Santamaría, Cospedal o Casado, parece más cercana a estos dos últimos. Con la segunda ha mantenido una interlocución constante, pero la relación se enfrió por su estrecha relación con Rita Barberá, a la cual defendió -junto a los concejales- durante la investigación del presunto blanqueo de capitales. En Casado, sin embargo, encontró a un aliado en el mensaje de regeneración y lo consideran una persona capacitada.

Ninguno de ellos ha pedido ya el apoyo a la presidenta de los populares valencianos, Isabel Bonig, aunque todos la llamaron para comunicarle que se presentaban.

En todo este contexto, la líder del PPCV habrá de jugar su baza. La Comunidad es la segunda de España tanto en número de afiliados como de compromisarios, con 149.177 y 346 respectivamente. Una clave que hará servir para reivindicar un peso específico territorial en la configuración de la nueva dirección nacional, la cual ha puesto un cordón sanitario a la organización valenciana durante los últimos años por los numerosos casos de corrupción.

También le servirá para condicionar que se mantenga como candidata a las próximas elecciones autonómicas, que todavía está pendiente de ratificar oficialmente, y que se le apoye en las decisiones importantes que están por venir, como la situación de los ediles de Valencia una vez se les abra juicio oral.

Para todo ello, Bonig deberá ser capaz de garantizar que la mayoría de compromisarios votará en el sentido de la dirección regional, la cual tendrá que ponerse igualmente de acuerdo aunque puedan existir algunas divergencias iniciales entre los presidentes provinciales o algunos miembros de la cúpula.