Vicente Vera - CAMBRIDGE CIRCUS

2019: cumbres borrascosas

«Atentos a los previsibles decretos del Gobierno socialista: políticas de mayor gasto público, aumento de la presión fiscal hacia las clases medias altas y empresarios»

Vicente Vera
Actualizado:

Damos la bienvenida al nuevo año 2019 confiando poder mejorar las expectativas con las que hemos dado por finalizado y amortizado a su antecesor 2018. Durante las últimas semanas se han publicado diferentes versiones y análisis de coyuntura -léase Banco de España, Caixabank Research, FMI, etc-.Todos ellos relacionados íntimamente con el comportamiento de las diferentes magnitudes económicas y sociales que nos orientarán en lo sucesivo durante el recorrido de este nuevo y recién nacido ejercicio. Queriendo ser optimista por convicción, me supera el pronóstico turbulento y demasiado volátil que nos podría deparar esta situación, en la que nos podríamos ver involucrados a medida que vayan desarrollándose las cosas durante el año y que tendremos la oportunidad de ir evaluando sobre la marcha.

Todos los análisis consultados, como se ha dicho más arriba, nos explican que afrontaremos una dinámica ciertamente bajista en el crecimiento de las variables que condicionan el modelo de crecimiento económico de nuestra economía y la de nuestros socios de la Unión Europea. En unas semanas se inicia el clásico Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), donde se pondrán sobre la mesa las diferentes propuestas y visiones sobre el lema Globalización 4.0 y las diferentes maneras de afrontar las transformaciones económicas venideras. Allí se podrá observar cuál es el sentimiento de los inversores internacionales ante el horizonte económico que se despliega en el mundo. Sumado a ello la tensión persistente en la rivalidad entre los EEUU y China en cuanto a la guerra de aranceles entre ambas economías, agravando de por si las relaciones comerciales en este proceso globalizador que sigue su curso de manera imparable.

Se nos dibuja con estos mimbres un modelo de incertidumbres difícil de evaluar a día de hoy. Deduzco por ello un año pleno de cumbres borrascosas tal y como dejó magníficamente escrito en 1847 la única novela de Emily Brontë y que años más tarde fue llevada al cine por el director William Wyler en 1939. Y no solo intuyo cumbres borrascosas, sino también algunos cielos enmarañados (también cielos velazqueños) en las relaciones económicas internacionales. Brontë narraba las complejas relaciones afectivas de las dos familias que viven en la zona -los Linton y los Earnshaw- y que les llevarán a situaciones poco agradables y violento distanciamiento que dificultarán su acercamiento durante años. En cuanto a los cielos enmarañados, es un guiño intencionado a Mónica López, presentadora en la 1 de TVE del espacio del Tiempo meteorológico. Me gusta esa definición de los cielos cuando presentan una imagen enrarecida y rasgada muy típica del otoño que hemos pasado. Este argumento nos puede servir para explicar mi particular visión del futuro económico y político tanto desde una perspectiva internacional como nacional.

Gracias a Papá Noel he podido disfrutar de la lectura de la novela «Chicago», un thriller cargado de acción cuyo autor es el dramaturgo y guionista norteamericano David Mamet (1947), de reconocido prestigio literario y cinematográfico en todo el mundo. En un ensayo publicado con el nombre «Los tres usos del cuchillo», nos dice sabiamente que “habitamos un mundo extraordinariamente depravado, interesante y salvaje donde las cosas no son en absoluto equitativas, y el propósito del auténtico drama es ayudar a que no lo olvidemos”. Lean a Mamet, les garantizo que no les dejará indiferentes. Otra circunstancia añadida que seguro contribuirá a enmarañar si cabe todavía más el escenario económico en Europa será, sobre todo, la ralentización del mecanismo monetario quantitative easing, esto significa que el BCE de forma paulatina dejará de comprar masivamente deuda a los países de la Unión Europea. Aparecerá una olvidada tensión monetaria en los mercados de deuda que tanto respiro ha venido insuflando a los países durante los últimos años. Este es un clásico viento de cola que se nos esfuma y que tendrá repercusiones en los tipos de interés en Europa. Confiemos en que los bancos no endurezcan sus políticas de concesión de créditos y financiación a las empresas y a las familias. De modo que estaremos atentos a los movimientos especulativos que se pueden producir en países como Italia o incluso en España. Economías con un elevado nivel de endeudamiento y una previsible reducción en la tasa de crecimiento económico. Como argumenta el financiero americano Ray Dalio, creador del fondo Bridgewater, responsable de gestionar más de 16.000 millones de dólares con su fondo: “si hay una caída del crecimiento, van a plantearse problemas muy políticos, no solo económicos, de derecha e izquierda. Y luego están las situaciones especificas de esa población, desde el punto de vista socioeconómico”.

Ya he comentado antes que este diagnóstico de futuro no excesivamente halagüeño nos afecta también a España. Todos los colectivos sabemos que no estamos solos y lo pudimos experimentar a lo largo de la crisis financiera mundial durante diez largos años, viviendo con la tensión diaria de la prima de riesgo y el casi inevitable “rescate” que tanto perjuicio ocasionó en el tejido empresarial y social. Observábamos la evolución de la prima de riesgo como si fuera la temperatura de nuestro propio cuerpo, temerosos de una subida de la fiebre. Ahora seguro que será diferente y disponemos de mecanismos eficaces para poder impactar con garantías un hipotético golpe bajo a nuestras finanzas y sistema bancario.

Una cosa que sí es preocupante es el aspecto político de nuestro día a día. Nos adentramos en España y somos conscientes del impacto de un intenso ciclo político en el que se verá inmersa la actuación económica del gobierno de Sánchez y sus socios. 2019 es un año de elecciones locales, autonómicas y europeas y quién sabe si también generales (el Superdomingo). Esta actividad electoral seguro que afectará a las decisiones de política económica durante el primer semestre del año. Conocen Vds. las ambiciones de poder del señor Sánchez y es obvio que no desea bajo ningún aspecto verse desmontado de su actual atalaya política desde Moncloa. Dudo que la sociología política respete esa voluntad de permanencia en virtud de continuar siendo rehén de los soberanistas catalanes y otras fuerzas expectantes que les permitan seguir disfrutando de regalías políticas.

Ilustración:
Ilustración: - CARLOS JAVIER

Retomando el asunto relevante del ciclo político de la economía española, hubo un prestigioso economista coetáneo de Keynes que investigó con rigor las secuelas de este tipo de política aplicadas por gobiernos de izquierdas. Hablo del economista de origen polaco y profesor en la Universidad de Oxford Michael Kalecki (1899-1970). En concreto, podemos recordar el programa kaleckiano implementado por el Frente Popular francés dirigido por Leon Blum en 1936-1937. Estaremos muy atentos a los decretos que el gobierno socialista acometerá en su plan económico a corto plazo para consolidar voto de izquierda y de carácter muy popular. Suponiendo que ya estarán debidamente aprobados los presupuestos o serán prorrogados los de Rajoy y PP. Recurso inmediato al déficit público traducido en mejoras salariales, subsidios más atractivos para los desempleados, nuevas fórmulas de contratación de trabajadores en las empresas, cotizaciones a la Seguridad Social y desde luego una cuidada atención a los pensionistas. Políticas de mayor gasto público, aumento de la presión fiscal hacia las clases medias altas y empresarios o “capitanes de empresa”, según la definición de Kalecki. Después del batacazo en Andalucía, el doctor Sánchez no va a permitir nada parecido en las próximas elecciones en las que el PSOE se juega su supervivencia política a medio plazo. La sombra de la duda de la derecha ya le quita al sueño al inquilino de Moncloa. Ahora comprenderán mejor el porqué de las nubes enmarañadas y demás fenómenos meteorológicos borrascosos. Para terminar, les deseo que los Reyes Magos de Oriente puedan desarrollar con sosiego y tranquilidad su ardua tarea de reparto de regalos y parabienes para todos. Feliz 2019.

Vicente VeraVicente Vera