Imagen de una escuela catalana con la estelada colgada en el acceso a las instalaciones
Imagen de una escuela catalana con la estelada colgada en el acceso a las instalaciones - ABC

Una encuesta revela que en siete de cada diez institutos catalanes se adoctrina

En un 86 por ciento de los IES se aprueba a los alumnos por interés del centro, según una encuesta realizada por el sindicato AMES a un centenar de docentes

BARCELONAActualizado:

En un 72,48 por ciento de los institutos catalanes el profesor hace partícipe a los alumnos de su ideología política, y en un 64 por ciento de las instalaciones educativas de esta etapa hay simbología política como lazos o pancartas a favor de la independencia. Así lo revelan los resultados de una encuesta realizada por el sindicato docente AMES a una muestra de 105 profesores de secundaria, presentada en Barcelona.

De las respuestas de los encuestados (90 profesores de Bachillerato y 15 de FP) se desprenden también otras conclusiones como que en casi nueve de cada diez institutos se aprueba a los alumnos «por interés del centro»; que un 64 de los docentes recibe algún tipo de presión para promocionar a alumnos que en realidad no están aprobados y que casi la mitad de los estudiantes «demuestra falta de interés».

Falta de autoridad

El informe profundiza también en otros dos ámbitos: el uso del castellano como lengua vehicular en las aulas y la falta de autoridad del profesorado de esta etapa. La principal conclusión respecto a la cuestión lingüística es que en más de la mitad de los centros no se usa el castellano en las aulas. En cuanto a autoridad docente, la encuesta revela que el 50 por ciento de los profesores de esta etapa tiene poca autoridad para hacer cumplir sus medidas correctivas al alumnado.

Antonio Jimeno, presidente de AMES, subraya la importancia de los resultados de este sondeo que, según afirma, «pese a representar a una muestra pequeña de profesoradoson muy significativos respecto a lo que está sucediendo en Cataluña, tanto en el terreno lingüístico como en el ideológico».

Respecto a la denunciada «promoción de los alumnos que en realidad suspenden», Jimeno explica que «lamentablemente es una práctica extendida y se hace por simple interés particular del centro, es decir para tener suficientes alumnos con los que constituir los grupos del curso siguiente, que es es Bachillerato».

Añade que «esta irregularidad es más frecuente en las evaluaciones de cuarto de ESO, ya que sin suficientes alumnos con la ESO acabada, no se pueden organizar los grupos de Bachillerato que, debido al elevado número de asignaturas optativas de esta etapa, dan trabajo a muchos profesores», señala el presidente de AMES.

Normativa laxa

«La normativa actual permite promocionar de curso y aprobar la ESO a alumnos con dos materias no aprobadas, siempre que no coincidan dos del trío: catalán, castellano y matemáticas. Incluso permite hacerlo con tres materias no aprobadas, si se considera que ello es beneficioso para el posterior progreso académico del alumno», precisa el docente.

Para enmedar estas «irregularidades» en el sistema educativo, el sindicato propone crear una reválida de la ESO a nivel estatal, que, bajo la supervisión del Ministerio de Educación, evalúe «el nivel real de dominio del castellano de los alumnos catalanes» y «el grado de distorsión que reciben sobre la asignatura de Historia de España». La mayoría del profesorado (88%) considera que con la medida aumentaría el interés del alumnado en aprender y se corregirían el resto de disfunciones.