La edil Gloria Bañeres y el alcalde de Burgos, Javier Lacalle
La edil Gloria Bañeres y el alcalde de Burgos, Javier Lacalle - ICAL

Cs pone una «cruz» al PP en Burgos, León y Palencia para los pactos postelectorales

Considera que sus regidores «no han cumplido» y también señala a la alcaldesa socialista de Segovia

ValladolidActualizado:

El roce hace el cariño y donde hay confianza da asco. Son ejemplos del rico refranero que sirve para explicar las distintas consecuencias de una misma situación. Es lo que parece vivir la formación Ciudadanos en varios de los principales municipios de Castilla y León. Tras mantener una relación más o menos fluida, aunque con altibajos, se plantea ahora la ruptura con las ciudades que, en su opinión, no han «cumplido», mientras que podría renovar los «votos» con las que se han portado «bien». Así lo reconoció y trasladó a ABC el procurador salmantino David Castaño, secretario de Política Institucional de Cs.

Preguntado por la situación de prórroga que se vive en los Presupuestos de buena parte de las capitales justo en un año electoral y después de que en ejercicios anteriores hubieran dado su apoyo -al menos con la abstención- para sacarlos adelante, Castaño lanzó «un aviso a navegantes» y puso ya directamente una «cruz» a tres alcaldes del PP de mucho peso en la Comunidad con vistas a la posibilidad de revalidar algún tipo de acuerdo electoral tras las municipales del próximo mes de mayo. Los señalados por la organización dirigida por Albert Rivera serían Burgos (Javier Lacalle), León (Antonio Silván) y Palencia (Alfonso Polanco), mientras que las otras capitales en manos del PP -Ávila y Salamanca- de momento se librarían de la amenaza y estaría más cerca la posibilidad de renovar unas alianzas que en esta legislatura consistieron básicamente en permitir la investidura de los populares a cambio de impulsar diferentes medidas y políticas.

Castaño asegura que tras cuatro años «hay un panorama más fiable para tomar decisiones en junio»

«Según pasan los años vas teniendo variables para fiscalizar lo que son unos y lo que son otros y ahora hay un panorama más fiable a la hora de tomar decisiones en junio», justificó el procurador, para quien los tres regidores «marcados», que volverán a presentarse a la reelección, «no han cumplido sus compromisos ni con nosotros ni con la ciudad». Aunque señaló que «cuando llegue ese río cruzaremos ese puente», en referencia a si ya es definitivo que habrá una ruptura con el PP en Burgos, León y Palencia tras los comicios, Castaño insistió en que esta vez «podemos analizar con datos objetivos y eso nos permitirá tomar mejores decisiones en junio».

«Con lupa»

El representante de Ciudadanos también quiso incluir en su lista negra al Ayuntamiento de Segovia y su alcaldesa, la socialista Clara Luquero, con la que no alcanzó ningún acuerdo en 2015 pero a la que ha permitido con sus votos aprobar las Cuentas del municipio. Ahora le acusa de «incumplimientos graves» que le obligan «a mirar con lupa» todos sus movimientos, lo que «complica» cualquier pacto postelectoral.

Menos insatisfecho se muestra Castaño con el PP en Ávila, donde han vuelto a conseguir acordar el Presupuesto. Misma situación se repite en Salamanca. Allí se está negociando «un plan de empleo bastante bueno y otras medidas positivas para la ciudad», por lo que concluyen la legislatura «moderadamente satisfechos» pese a que la aprobación del Presupuesto se ha retrasado «porque el exalcalde -Alfonso Fernández Mañueco- empezó su aventura» como candidato a presidir la Junta de Castilla y León.

Presupuestos de León

En el caso de León, con Silván cuestionado por Cs, el Ayuntamiento ha optado por la prórroga. Esta decisión se ha tomado, según el equipo de Gobierno municipal, por falta de acuerdo con la oposición, que dice que se ha negado a negociar incluso antes de conocer sus intenciones. Un argumento que ha encontrado el rechazo de Ciudadanos, formación que durante los tres años previos prestó su apoyo al PP y que aseguró que en esta ocasión el alcalde ni siquiera les ha llamado. «Es su responsabilidad presentar unos presupuestos», advirtió la portavoz de Cs, Gemma Villarroel, quien acusó al regidor de «echar balones fuera», informa Rosa Álvarez. Mientras, Castaño considera que Silván ha tomado esta decisión por «su situación delicada» ante las investigaciones de la trama Enredadera que a punto estuvieron de costarle una moción de censura que impidió precisamente Ciudadanos. En todo caso, el procurador señaló que «desconfía» del regidor.

Silván y Villarroel (Ciudadanos), firmando el último acuerdo, en 2018
Silván y Villarroel (Ciudadanos), firmando el último acuerdo, en 2018 - ICAL

Mientras, Burgos volverá a tener para 2019 un presupuesto prorrogado, igual que ya ocurrió el año pasado. Es la consecuencia de la situación de gobierno en minoría de Lacalle, al frente de una corporación con otros tres grupos políticos y dos concejales no adscritos, uno salido de las filas del PP y otro de Cs. Fue precisamente el voto a favor «naranja» el que permitió la aprobación de las primeras cuentas del actual mandato. En 2017, el PSOE acordó con el equipo de Gobierno abstenerse para facilitar que se aprobara el presupuesto. El regidor ha renunciado a elaborar un nuevo borrador de aprobación imposible y ha adelantado su intención de acometer una modificación del presupuesto entre los meses de marzo y abril, informa Pedro Sedano. En este caso, Castaño sostiene que «no quiere negociar porque cuando lo ha hecho luego no ha cumplido».

«Un esperpento» en Palencia

Más duro aún se muestra con la situación que se vive en Palencia y que califica de «esperpento». Lo cierto es que el alcalde de la ciudad, Alfonso Polanco, sorprendió al anunciar que había alcanzado un preacuerdo con la formación de izquierdas Ganemos para sacar adelante las cuentas municipales. Finalmente, sus bases rechazaron el pacto y la prórroga continúa. En los años anteriores, el PP se había apoyado en Cs que, según el propio regidor, se habría negado a negociar en esta ocasión. Para Castaño, en cambio, Polanco ha intentado «una maniobra electoral y le ha salido mal» y se pregunta si «ahora volverá a hablar con los que hemos dado estabilidad».

También en Ponferrada, la historia de Ciudadanos y PP ha sido más de desamores y desencuentros que de alianzas y acuerdos. En una corporación fragmentada e ingobernable, con siete formaciones políticas distintas que se repartieron los 25 concejales, Ciudadanos entró con dos representantes, Rosa Luna y Ruth Santín. En principio, votaron a favor de la investidura de la aspirante del PP, Gloria Fernández Merayo, como alcaldesa. A cambio, ganaron la presidencia del Instituto Municipal para la Formación y el Empleo (IMFE), además de un salario municipal para la portavoz «naranja». Pero el idilio no duró mucho más. Casi a las primeras de cambio, Ciudadanos no llegó a votar a favor del presupuesto presentado por el PP. Eran las cuentas del año 2016, las únicas que se han aprobado en el mandato. A lo largo de los meses, la relación política y personal entre las dirigentes locales de PP y Ciudadanos en Ponferrada se fue deteriorando. En 2018, las ediles fueron clave para que se rechazaran los presupuestos. Se sometieron a votación en agosto y sus dos representantes habían anunciado que no acudirían al pleno, porque estarían de vacaciones. Su ausencia podría haberse aprovechado para aprobar los números, pero por sorpresa asistieron a la sesión y lo rechazaron junto al resto de la oposición, en la que había otras bajas. Ese hecho provocó el divorcio definitivo con el que se ha llegado al final del mandato y que, acto seguido, privó a Ciudadanos de la presidencia del IMFE.

Tampoco en Zamora

En el caso de Zamora, gobernado por IU y el apoyo del PSOE, los presupuestos se han aprobado en la actual legislatura gracias al apoyo de Ciudadanos, pero el acuerdo no se ha renovado este año y se trabaja con los presupuestos prorrogados de 2018 y sin visos de alcanzarse a un pacto antes de las elecciones, informa Alberto Ferreras.