De Pedraza, a la izquierda, con su guía, Brendan Medeiros
De Pedraza, a la izquierda, con su guía, Brendan Medeiros - ANA PÉREZ HERRERA
DEPORTES

SOS de un atleta luchador

Con un excelente palmarés deportivo, el atleta ciego Ricardo de Pedraza necesita ayuda económica para poder competir en los Juegos Paralímpicos de este verano en Río de Janeiro

TOLEDOActualizado:

Ricardo de Pedraza Losa, talaverano invidente de 45 años, está preparando con mucho sacrificio su participación en el Campeonato de Europa de Atletismo en Grosetto (Italia). La cita será el 7 de junio en esta ciudad de la Toscana, donde este atleta con un extraordinario palmarés deportivo quiere conseguir una plaza para viajar a los Juegos Paralímpicos que este verano se celebran en Río de Janeiro. De Pedraza quiere competir en la prueba de los 1.500 metros lisos. Si lograra ese billete, serían sus segundos Juegos, ya que en los anteriores Juegos de Londres 2012 fue finalista en los 5.000 metros.

«Me exigen un registro de 4 minutos y siete segundos para la mínima A y 4.16 para la B», explica sobre el tartán de la pista de atletismo de la antigua escuela de gimnasia de Toledo. «Es un objetivo al que puedo llegar con la ayuda de mi guía, Brendan Medeiros, un estadounidense-portugués que se ha convertido en un talismán para conseguir mis objetivos. Corrige mis defectos, es muy rápido y formamos un buen tándem», dice agradecido.

En el CAR de Madrid

De Pedraza, que se quedó ciego con 38 años, asegura que en Grosetta pondrá toda la carne en el asador para viajar a Brasil. Antes, tendrá un buen test en el Campeonato de España que se celebrará en Segovia en mayo. Para alcanzar su objetivo olímpico, el atleta talaverano entrena cuatro días a la semana en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Madrid. «Es un muy duro, pero no hay otro camino si quiero volver a los Juegos», afirma este atleta.

Viaja en autobús desde Talavera y debe utilizar el metro para llegar al CAR, donde debe pagarse la comida. Estos desplazamientos le están generando unos cuantiosos gastos y «se me están acabando los ahorros». «No quisiera tener que decir esto, pero las circunstancias me empujan a ello. Desde aquí quiero mandar un mensaje pidiendo ayuda a alguna empresa privada o institución pública para conseguir, al menos, lo me cuesta el autobús a Madrid, unos 400 euros al mes», suplica este hombre, también campeón de España en los 5.000 y 10.000, metros además de subcampeón de Europa de 10.000 metros.

«Tenía una beca de 4.000 euros al año por parte del programa Clamo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Con ese dinero se me premiaba por ser un deportista olímpico», explica. «Pero el pasado año la Junta cambió los criterios de selección y ya no se tiene en cuenta haber competido en los Juegos Olímpicos. Solo se valora los rendimientos deportivos del año en curso. En mi caso, no pude competir en ningún campeonato de España ni lograr alguna de las marcas exigidas, ya que tuve dos lesiones graves: rotura en la fascia plantar y otra en el tendón del recto del abdomen».

Ricardo de Pedraza con Brendan Medeiros
Ricardo de Pedraza con Brendan Medeiros - ANA PÉREZ HERRERA

Total, se quedó sin beca Clamo y ahora solo cuenta con una ayuda de 495 euros anuales de la Junta de Comunidades, a lo que Ricardo suma otros 500 euros que le da el Ayuntamiento de su ciudad por temporada.

Los últimos años de este deportista no han sido fáciles. «Tenía 36 años y trabajaba como autónomo en la hostelería cuando en una playa de Gandía, una ola provocó que una medalla que llevaba colgada al cuello me rajase el ojo derecho con la pérdida de la retina y la córnea. Me quedé ciego de ese ojo. Me operaron y me hicieron un trasplante, pero todo fue inútil».

«En el deporte he encontrado un camino para tirar hacia adelante»

A pesar de este durísimo percance, continuó su vida «con cierta normalidad» hasta que dos años después otra desgracia le volvió a golpear. «Tropecé con un cable cuando corría por el campo, me caí y me dí un golpe en la cabeza con una torreta de alta tensión. Perdí el ojo izquierdo. Tuve que aceptarlo como cosa del destino», recuerda. Después de estos dos severos palos en la vida, «en el deporte he encontrado un camino para tirar hacia delante», admite Ricardo, quien también estudia Fisioterapia en la Universidad de Castilla-La Mancha después de haber cursado dos años de Psicología.

«Yo seré olímpico»

Si Brendan Medeiros es ahora su guía sobre la pista, en el día a día Yolanda Criado es la sombra de Ricardo. Ella se encarga de comprarle la ropa, buscarle patrocinadores o solucionarle trámites administrativos. Y la cuarta pata de este equipo es Ana Belén, la esposa de Ricardo, quien no le ha dejado de animar desde que, siguiendo la Paralimpiada de Pekín 2008, el talaverano se dijo «Yo seré olímpico en Londres 2012». Y lo consiguió. Ahora Brasil queda már cerca.