Empiezan los despidos en la Fundación CCM

El edificio Iberia de Cuenca y el salón de actos, cerrados «sine die»

CUENCAActualizado:

La Fundación Caja Castilla-La Mancha ha empezado a remitir las misivas de despido a algunos de los dieciocho trabajadores inmersos en el Ere extintivo planteado este verano ante la falta de recursos económicos para seguir adelante. Así lo ha explicado a ABC Carlos Ortega, representante del sindicato CCOO en Liberbank, quien avanzó que en los últimos días han recibido la carta de despido dos trabajadores de Toledo y dos empleados de la finca agraria de Albadalejito, en la provincia de Cuenca.

Sin embargo, al resto podrían llegar próximamente aunque ha lamentado que esto obedezca a una estrategia de la Fundación para que no pueda haber, en principio recursos colectivos. «Ahora lo que queda es la extinción de la Fundación para que los trabajadores puedan cobrar», dado que ya se les ha dicho que el finiquito no lo percibirán hasta entonces, según ha explicado Ortega.

Entre tanto, siguen cerrados «sine die» los espacios culturales de la capital gestionados por CCM, la Fundación de la extinta Caja Castilla-La Mancha, por lo que los ahorros de los conquenses y castellano-manchegos traducidos en una labor social podrían estar llegando al fin de sus días, según comentan algunos de ellos a este periódicos. Hace semanas que no abre sus puertas ni el edificio Iberia ni el salón de actos del parque de San Julián donde estuvo durante años la central de la entidad.

Fue el pasado mes de septiembre cuando los representantes de los trabajadores rechazaron la propuesta de acuerdo en el ERE de la Fundación CCM, que este organismo hizo para los dieciocho puestos de trabajo afectados por de los 79 que constituyen su plantilla. Según informó entonces la entidad, «con el propósito de garantizar todos los puestos de trabajo aún a pesar de la difícil situación económica de la entidad».

Dicha propuesta consistía en pedir el reconocimiento a los trabajadores de la difícil situación económica por la que atraviesa la Fundación y en prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2015 las medidas temporales que hasta este momento venían aplicándose.

Todo ello, añadió en su momento la Fundación, con el objeto de, durante este periodo, buscar vías alternativas que coadyuvaran a encontrar soluciones y a la garantía de los puestos de trabajo citados, y que, en el hipotético caso que dichas ayudas no llegaran «se procediera, como último y no deseado recurso, a la extinción de los mismos».

Para CCOO no existen tales causas económicas; y reconocerlas impediría de hecho cualquier reclamación judicial de los trabajadores para que su despidos se considerasen improcedentes y elevar las indemnizaciones.

También fue el mes pasado cuando el vicepresidente del Gobierno regional, José Luis Martínez Guijarro, confió en que la Fundación CCM mantuviera las actividades en la región y hubiera un acuerdo con los sindicatos para que se puedan seguir prestando los servicios. No obstante, ya dijo que la situación financiera de la Fundación no era tranquilizadora «por el pleito entre Liberbank y el Fondo de Garantías».