Arriba: Doña Sofía, durante la ceremonia de bienvenida al Papa Juan Pablo II en 2003. Abajo, la Reina junto al Rey durante la entrega de reales despachos en la Academia Central de la Defensa
Arriba: Doña Sofía, durante la ceremonia de bienvenida al Papa Juan Pablo II en 2003. Abajo, la Reina junto al Rey durante la entrega de reales despachos en la Academia Central de la Defensa - ABC

La polémica de las gafas de sol, la prueba de que a Doña Letizia se la critica por todo

Doña Sofía también usaba este accesorio en algunos actos oficiales, incluso delante del Papa

MadridActualizado:

Doña Letizia ha vuelto a convertirse en objetivo de las críticas de determinados medios de comunicación que cuestionan con frecuencia si la Reina se ciñe a los manuales de protocolo, modales y buenas costumbres. En este caso, el motivo de las críticas es haber utilizado gafas de sol este miércoles, cuando acompañó al Rey a la entrega de los Reales Despachos de la Academia Central de la Defensa. «No deja de sorprender ver a una Reina con gafas de sol en un acto oficial», se lamentaba una periodista.

Las críticas por utilizar gafas de sol son una prueba más de que ciertos sectores critican a Doña Letizia haga lo que haga. De hecho, Doña Sofía también utilizaba este accesorio en algunos actos oficiales cuando había mucha luz ambiental, y nadie la criticaba. Doña Sofía llegó a presidir con gafas de sol y abanico en actos tan solemnes como la ceremonia de bienvenida al Papa Juan Pablo II celebrada en el aeropuerto de Barajas en mayo de 2003, antes de que Doña Letizia pasara a formar parte de la Familia Real.

En esas ocasiones, nadie puso en duda si la madre de Don Felipe podía usar o no este accesorio porque se daba por hecho que Doña Sofía sabía desenvolverse perfectamente en la vida institucional.

Lo cierto es que no existe ninguna norma ni costumbre que impida a los miembros de la Familia Real utilizar gafas de sol en los actos oficiales cuando las circunstancias lo recomiendan, como son aquellos que se celebran al aire libre y en días luminosos. También la Reina Isabel II de Inglaterra, la más veterana y experta de todas, recurre a este protector visual en actos oficiales, a pesar de que en su país el sol luce con menos intensidad y frecuencia que en España, y nadie cuestiona si puede o no hacerlo.