Traían menores como esclavas sexuales a Canarias vía Facebook

La primera experiencia de una de las chicas fue en el burdel de Las Palmas de Gran Canaria a instancias de uno de los acusados de trata de seres humanos

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Las autoridades judiciales canarias confirmaron este miércoles que han condenado a penas de prisión de seis años y nueve meses y de cinco años y tres meses a dos ciudadanos rumanos que captaron a jóvenes de su país mientras aún eran menores de edad y las trajeron a España para explotarlas en la prostitución.

La sentencia de la Audiencia de Las Palmas considera probado que los dos procesados, Iounut C., de 28 años, y Aurel M., de 36, ejercerían como «loverboys»: captaban desde España a chicas menores de edad en Rumanía a través de redes sociales como Facebook o aplicaciones como Messenger, se ganaban su confianza y les hacían ver que tenían una relación sentimental.

En ambos casos, los procesados viajaron a Rumanía cuando sus «novias» estaban a punto de cumplir los 18 años, afianzaron allí su «relación» y les convencieron para venirse con ellos a España.

El tribunal considera acreditado que Iounut C. trajo a Gran Canaria a su víctima sin decirle en ningún momento que iba a dedicarse a la prostitución, una realidad con la que se encontró a su llegada a la isla y que la joven tuvo que asumir a la fuerza.

La víctima de Aurel M. sí sabía que en Gran Canaria iba a «trabajar» como «chica de compañía» y que posiblemente cobraría por mantener sexo, pero tras su primera experiencia en el burdel del centro de Las Palmas de Gran Canaria al que le condujo el acusado, la testigo dijo claramente que no quería volver a dedicarse a eso.

El tribunal considera probado que Iounut C. y Aurel M. actuaban «de la misma forma» y, también, que «en cuanto dejaron la relación con las testigos (las dos víctimas denunciantes), traen a otras chicas con la misma intención».

Para la Audiencia, ambos cometieron un delito de trata de seres humanos, por haber captado a menores con fines de explotación sexual, cargo al que en el caso de Iounut C. se añade el de prostitución coactiva, por lo que se le impone una condena mayor.