Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria (vista parcial-mediados el siglo XVII)
Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria (vista parcial-mediados el siglo XVII) - A.J. Martín Santana

San Juan 2019: ¿Por qué la primera capital de Canarias tiene el título de «Muy Noble»?

Con esta medida, se poblaría Las Palmas de Gran Canaria con gentes libre «de pechos y alcabalas»

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

A principios del siglo XVI la reina Juana otorga a la isla de Gran Canaria para su ciudad del Real de Las Palmas el título de «Muy Noble». Es el primero que le concede, y el primero civil pese a su designación cívico-militar.

También es confundido y viculado con «el Muy Leal» que se otorga después. Ambos, con «El Segura tiene la Palma», título básico militar, lo es del Cabildo de Gan Canaria sólo hasta 1869, año en que se constituye la Corporación local capitalina.

El 12 diciembre de 1514, el licenciado Nicolás Rodríguez de Curiel, vecino y regidor de la isla de Gran Canaria, se dirige a la Cámara de Castilla con la pretensión de recibir para la ciudad real el título que informa el escudo de «muy noble».

Forma parte este licenciado de la muy joven burocracia que se viene formando en Castilla de tiempos de los Reyes Católicos y continua su nieto, Carlos I que todavía no ha asumido la corona de hierro alemana ni ha empezado su reinado español.

Reina en España su madre, Juana I de Castilla y su abuelo, el rey de Aragón Fernando el Católico; su regente es el cardenal Cisneros, arzobispo de Toledo y creador de esta pujante burocracia desde la Universidad fundada por él: Alcalá de Henares.

La pretensión de Curiel no se debe a ningún hecho de armas ni a ninguna acción por el estilo. Se debe llanamente a la intención civil de que se poblaría esta isla con gentes libre «de pechos y alcabalas».

«Aquí hay mucha nobleza», dice el documento, pero todo aquel que lo ha estudiado en profundidad sabe que con el mismo se publicaron otros que mandatan que su Concejo deliberase y diese fuero en la isla; que se formasen ordenanzas, dieran escudo con las armas de Castilla y León, y fuesen remitidas a esa Cámara de Castilla «para aprobación».

Prometieron por siempre jamás, no separar esa isla de su Corona, cosa que se sigue haciendo cada 29 de abril, fiesta local en la ciudad hasta Unión del Pueblo Canario, ni concederla en señorío total ni parcial y redujeron a seis el número total de regidores. La reina Juana confirió el título al Real de Las Palmas un año después, en 1515.