El monstruoso aumento de la inversión de Noruega en Canarias: 28.436%

Bélgica se convierte en el tercer socio comercial de las islas tras Luxemburgo. El capital de Ucrania dispara su presencia en las islas con un sombroso 15.768 por ciento

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El aumento del interés de las empresas nórdicas por Canarias ha generado un disparate de aumento del capital de Noruega en las islas. De acuerdo con los datos del Consejo Económico y Social de Canarias del pasado 2018 dice esto: aumenta un 28.436 por ciento.

La corona noruega ha cotizado a 9,6 frente al euro este mes de marzo. El negocio del alquiler vacacional es, a juicio de los expertos del CES de Canarias, un origen al que achacar el aumento de la inversión.

En Noruega gobierna una coalición de centro-derecha bajo el mando de Erna Solberg. La previsión de crecimiento del Ministerio de Finanzas en 2019 en el PIB continental se situó en 2,7 por ciento, igual a la predicción realizada en octubre pasado, mientras que la previsión de 2020 se redujo a 2,5 por ciento desde 2,8 por ciento.

Sectores

Tras Bélgica (un aumento del 1.821%), Francia (incremento del 994%, Suecia (subida del 109%), Ucrania (un asombroso 15.768%). Italia (-88%), Reino Unido (-85%), Alemania (-72%) y Portugal (12%).

La inversión noruega en Canarias se ubica en sectores inmobiliarios y de logística portuaria. En cuanto a turismo, sus nacionales son los que optan por estar más tiempo en las islas: 9,94 días. Los procedentes de Finlandia suelen estar 8,50 días y los de Suiza (8,44 días), casi a la par con los turistas peninsulares (8,40 días).

Belgas y Suecia

El principal inversor en Canarias, con el 63% de las inversiones totales realizadas en Canarias en 2017, Nortega. El otro gran inversor es Luxemburgo con un 24,07% y Bélgica, 7,65%. Además, cabe resaltar que estos tres principales países inversores aglutinaron el 95,13% de las inversiones totales destinadas a Canarias en 2017.

Las inversiones procedentes de Noruega se destinaron principalmente al sector de actividades de alquiler, mientras que las de Luxemburgo y Bélgica, se centraron en los sectores de extracción de minerales y almacenamiento y actividades anexas al transporte, respectivamente.