Y el PSOE ¿otra vez campeón de Europa?

García Page grita, Lambán se indigna, y Soraya Rodríguez brama en su desierto de vendettas a destiempo

Manuel Marín
MadridActualizado:

A estas alturas, recuperar las etiquetas de «nuevo PSOE» o «viejo PSOE» resulta caduco y ocioso. Incluso aburrido. Pedro Sánchez ha vuelto a convulsionar al PSOE sin encomendarse ni a partidarios ni a críticos, y ha roto el inestable equilibrio que, con el bálsamo mágico del «federalismo» como coartada, a duras penas salvaba sus desacuerdos sobre qué es España. Sánchez está en un ejercicio extremo de supervivencia con el que desprecia las voces -amigas y rivales- que alertan de que las urnas apuntan a una hecatombe, para escarnio de Tezanos. Sánchez no consulta. Ejecuta. Y obliga a un PSOE en ebullición a quedar inerme por delirantes que sean algunas ideas para satisfacer al separatismo.

García Page grita, Lambán se

Manuel MarínManuel MarínAdjunto al DirectorManuel Marín