Imagen de archivo de Iñaki Urdangarin - abc

El juez imputa a Iñaki Urdangarín por sus negocios con el Instituto Nóos

El juez le imputa los cargos de malversación de caudales públicos, prevaricación, fraude y falsedad documental

MADRID Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El juez José Castro, titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca, ha imputado al Duque de Palma, Iñaki Urdangarín, en la llamada por la Policía «Operación Babel», por la que se le acusa de los cargos de malversación de caudales públicos, fraude, prevaricación y falsedad documental. Urdangarín tendrá que acudir a declarar al juzgado de Palma de Mallorca el próximo 6 de febrero por sus negocios con el Instituto Nóos. El juez Castro ha levantado este jueves 29 de diciembre el secreto de sumario que pesaba sobre la causa que investiga los negocios y el presunto desvío de dinero público a través del citado Instituto y ha imputado al que fuera su presidente entre 2004 y 2006, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Baleares. [Puedes leer el auto en el que se notifica el levantamiento del secreto de sumario y la imputación del yerno del Rey aquí] El «caso Nóos» por el que Urdangarín ha sido imputado es una pieza separada del «Palma Arena», en el que el principal implicado es el ex presidente balear Jaume Matas. Las investigaciones comenzaron al detectarse durante unos registros unos convenios suscritos por el Gobierno de esa comunidad con el citado instituto, presidido de 2004 a 2006 por Iñaki Urdangarín, y cuyo gerente, ya imputado en esta causa, era su ex socio Diego Torres. Al solicitarse el correspondiente expediente administrativo se comprobó que estaba plagado de irregularidades. El Instituto Nóos es una entidad sin ánimo de lucro que suscribió convenios con las administraciones balear y valenciana por valor de algo más de 5.800.000 euros entre 2004 y 2007. Esos convenios, según el criterio del instructor y Anticorrupción, son irregulares, ya que las entidades públicas no pueden firmar este tipo de acuerdos con empresas privadas a no ser que se justifique que estas son las únicas que pueden prestar el servicio. Además, no se convocó concurso público, como hubiera sido preceptivo.

Los responsables de Nóos crearon una red societaria que facturaba al Instituto

Los responsables de Nóos crearon, según las investigaciones, una red societaria que facturaba al Instituto. Es decir, se contrataban a sí mismos. En opinión del juez, a través de esas empresas «desviaban los fondos públicos y privados que recibían apoderándose de los mismos (...) acabando los fondos públicos en manos de Diego Torres e Iñaki Urdangarín». No solo eso; las cantidades recibidas eran desproporcionadas de acuerdo con el servicio que prestaba Nóos.

Las facturas no justificaban el dinero gastado

Las facturas aportadas por Nóos no justificaban en modo alguno el dinero gastado. En algunos casos, ese dinero ni siquiera estaba respaldado por documento alguno, a pesar de tratarse en buena medida de fondos públicos. Además se han detectado recibos falsos. Incluso, las nóminas de empleados que nada tenían que ver con los convenios se imputaban a los mismos. Solo de Baleares, se pudo haber desviado más de un millón de euros de fondos públicos. En Valencia, los responsables de Nóos cobraron 1,44 millones de euros, gastos aparte.

La supuesta trama defraudatoria se habría extendido posteriormente por varias comunidades autónomas, pasando de Baleares a la Comunidad Valenciana, Cataluña y Madrid

Ni rastro de sospecha sobre la Infanta

Los investigadores n o han encontrado ni un solo dato que implique a la Infanta Cristina. Pertenece a una de las empresas beneficiadas, Aizoon S.L., de la que su marido es administrador y ella vocal, pero no se ha detectado que interviniera, ni activa ni pasivamente, en los hechos investigados. Lo mismo se puede decir del secretario de las Infantas, Carlos García Revenga, tesorero de la citada mercantil. Salvo que surgiera algún nuevo dato, ninguna de estas dos personas será citada, y mucho menos imputada.