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Ternera podría pasar una larga temporada en una cárcel francesa antes de ser entregado a España

Si tuviesen que respetarse todos los protocolos policiales y judiciales, Ternera podría ser trasladado a una prisión próxima a París. Y su defensa podría reclamar la revisión de la última sentencia y condena a ocho años de cárcel

ParísActualizado:

Antes de ser entregado a la justicia española, José Antonio Urrutikoetxea, alias «Josu Ternera», pudiera intentar la revisión del juicio y sentencia del Tribunal Correccional de París, que lo condenó años de cárcel por delitos de asociación de malhechores con fines terroristas, en su ausencia, prófugo en rebeldía, el 1 de junio de 2017.

Ternera se ha beneficiado en tres ocasiones de chivatazos muy bien informados sobre las intenciones, operativos policiales y procesos judiciales a los que ha podido escapar para refugiarse, cerca de Andorra, hace años, y en los Alpes de Alta Saboya, desde hace unos tres años.

En su día, a finales de mayo de 2017, la magistrada ponente del Tribunal Corrección de París confirmó durante la vista que concluyó con una condena que Ternera «había estado al corriente de elementos de la investigación que le permitieron escapar a la policía que deseaba detenerlo». Por su parte, la fiscal anti terrorista que ejerció la acusación, lamentó que el dirigente etarra hubiese podido tener acceso a informaciones que le permitieron escapar a la justicia”.

La compañera sentimental y madre de un hijo de corta edad, Agnès Cerlo, marionetista, de profesión, acompañaba a Ternera, cerca de Andorra, cuando el miembro de ETA consiguió escapar a la policía francesa, el 2013. Y ha podido visitarlo en varias ocasiones en su último refugio alpino, Sallanches, una diminuta localidad situada en una encrucijada estratégica, en la frontera francesa con Suiza e Italia.

Por parte francesa, Ternera era buscado desde su última condena a ocho años de cárcel, el 1 de junio del 2017. Su detención, la mañana del jueves, se consumó en unas condiciones que el ministerio francés no desea esclarecer con precisión.

Si tuviesen que respetarse todos los protocolos policiales y judiciales, Ternera podría ser trasladado a una prisión próxima a París. Y su defensa podría reclamar la revisión de la última sentencia y condena a ocho años de cárcel. Es tradicional, salvo en casos excepcionales, que los etarras condenados por delitos cometidos en territorio francés cumplan sus penas en prisiones galas, antes de ser entregados a España, entre cinco y diez años después.