Josu Ternera, en una imagen de archivo - EFE | Vídeo: Atlas

Josu Ternera, a prisión tras ser detenido en Francia

Ha prestado declaración ante un juez tras haber sido examinado en el hospital a petición propia

José Antonio Urrutikoetxea Bengoechea fue uno de los cerebros del atentado de la casa cuartel de Zaragoza en 1987

Leyó el comunicado de mayo del pasado año en el que ETA anunció su «declaración final»

MadridActualizado:

El exjefe político de ETA José Antonio Urrutikoetxea Bengoechea, «Josu Ternera», ha sido detenido este jueves a primera hora de la mañana en una operación desarrollada por la Guardia Civil y la Dirección General de Seguridad Interior en la localidad de Sallanches, en los Alpes franceses, informa el Ministerio del Interior.

De acuerdo con fuentes judiciales galas, Ternera habría sido arrestado en ejecución de un mandato vinculado con su condena en 2017 a ocho años de cárcel a la que el Tribunal Correccional de París le sentenció por su papel como miembro del aparato político de la banda, y en función de la cual ingresará directamente en una prisión del vecino país.

Al haber sido juzgado entonces en rebeldía, tendrá la oportunidad si lo desea de presentar un alegato para ser procesado de nuevo por los mismos delitos.

El etarra ha sido capturado en el parking del hospital de Sallanches, donde al parecer recibía tratamiento por el cáncer que padece, pero se encontraba residiendo en otra localidad muy próxima, Saint Gervais les Bains, también dentro del territorio de Francia y equidistante entre la frontera de Suiza e Italia.

Ternera fue conducido a la gendarmería de Sallanches, tras lo cual fue llevado a petición propia al centro hospitalario al que se dirigía esta mañana. A primera hora de la tarde fue trasladado a la ciudad de Bonneville para prestar declaración ante el juez, según confirmaron a EFE fuentes policiales. Posteriormente, ha sido ingresado en la prisión de la misma ciudad.

La operación ha recibido el nombre de «Infancia robada». La Guardia Civil y la DGSI interrogan a un hombre que acompañaba al histórico jefe de ETA cuando fue arrestado.

Huido desde hacía 17 años

Fuentes próximas a la Seguridad del Estado han subrayado la coincidencia entre este esperado arresto y el reciente fallecimiento el pasado jueves del exministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, quien fuera clave en la derrota de la banda, cuya «declaración final» fue anunciada en mayo de 2018, precisamente a través de un comunicado leído por Ternera.

Ternera fue jefe político de la banda terorista ETA y estaba prófugo de la Justicia desde hace 17 años, concretamente desde el 14 de noviembre de 2002, cuando era parlamentario por Euskal Herritarrok, tras haber sido citado a declarar por el Tribunal Supremo por ordenar en 1987 el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza en el que fueron asesinados once personas, seis de ellas menores de edad.

Al igual que José Ignacio de Juana Chaos, estaba considerado como uno de los históricos miembros de la banda etarra huidos. Fue uno de los cerebros del atentado del cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza. En enero de 2003 fue incluido en la lista de los delincuentes más buscados de Interpol, encabezada por Osama Bin Laden y en la que sólo figuraba otro ciudadano español, Antonio Anglés.

Negociador de ETA

Ternera ha estado vinculado con todos los intentos de negociación desarrollados por la banda terrorista y fue el protagonista del comunicado de mayo del pasado año en el que ETA anunció su disolución.

Aunque sobre el exdirigente etarra pesaba una orden de busca y captura internacional, durante los meses que duró el alto el fuego permanente anunciado por ETA en marzo de 2006 tuvo un papel importante en los contactos que llevaron a la banda terrorista a tomar esa decisión.

Se sospecha que entre 2005 y 2007 Ternera residió en Oslo (Noruega) bajo amparo del Centro Humanitario Henri Dunant, y abandonó el país escandinavo después de romperse la tregua en junio de 2007. En 2013, algunas fuentes volvieron a situar a Ternera en Oslo, donde junto a otros miembros de ETA habría mantenido contactos con los llamados mediadores internacionales.

Finalmente Ternera y los otros dos miembros de ETA, David Pla e Iratxe Sorzabal, fueron obligados a abandonar el país escandinavo ante la falta de avances en el proceso de desarme de la banda terrorista. Según fuentes de la lucha antiterrorista, probablemente regresó a Francia, donde hoy ha sido detenido.

Con Josu Ternera cae el último líder simbólico que le quedaba a ETA una vez derrotada. Su vida transcurrió entre los cargos de representación pública y la clandestinidad, pero siempre al servicio de una organización en la que ejerció prácticamente todas las funciones.

Causas pendientes

La Audiencia Nacional pedirá la entrega de Josu Ternera para ser juzgado en España por las cuatro causas que tiene pendientes con órdenes internacionales y europeas de detención y entrega vigentes, según han informado fuentes de este tribunal.

Entre esas cuatro causas figuran haber dado la orden para el atentado en 1987 contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, en el que murieron once personas -seis de ellas niños-, y por el que fue procesado en 2002 por el Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional.

Una vez reactivadas las órdenes de detención y entrega, se le reclamará también por el asesinato del directivo de Michelin Luis María Hergueta Guinea, en 1980, hechos por los que fue procesado en 2005 por el Juzgado Central de Instrucción número 1.

Ternera también tiene pendiente la causa que abrió el Juzgado Central de Instrucción número 3 contra cinco exdirigentes etarras por crímenes de lesa humanidad en relación a los atentados que ordenaron cometer a partir de 2004, fecha en la que entró en vigor en España la figura de la lesa humanidad.

Además deberá responder por la financiación de ETA a través de las herriko tabernas, el sumario 35/02, por el que fue procesado por integración en banda armada.

Persecución policial

En su larga vida en la clandestinidad, Josu Ternera escapó «por poco varias veces» al cerco de la policía, según dijo la fiscal en el último juicio celebrado contra él en Francia.

En particular, la operación policial que se organizó contra él el 16 de julio de 2015 en una granja de los Pirineos franceses del departamento de Ariège, sobre la base de informaciones recibidas de las fuerzas del orden españolas.

Aunque la víspera los investigadores habían creído identificarlo en esa explotación de la localidad de Durban-sur-Arize junto a su pareja, Agnès Cerlo, y la hija de ambos, el cuerpo de operaciones especiales de la Gendarmería (GIGN) sólo encontró a estos dos últimos.

También iban tras él las fuerzas del orden francesas cuando el 7 de octubre de 2015 dieron en Saint Denis, ciudad al norte de París, con su hijo Egoitz, que también estaba en busca y captura por su pertenencia a ETA y acumulaba tres condenas en rebeldía.

Antes de la condena a ocho años de 2017, Josu Ternera había sido condenado dos veces en Francia, una de ellas igualmente en rebeldía, en diciembre de 2010.