El rey recibe a la presidenta del Congreso de los Diputados, ayer en la Zarzuela
El rey recibe a la presidenta del Congreso de los Diputados, ayer en la Zarzuela - Efe

El Rey solo propondrá otro candidato cuando reúna los «apoyos necesarios»

La neutralidad del Monarca contrasta con las presiones de La Moncloa

MadridActualizado:

El Rey decidió ayer no iniciar consultas y dar más tiempo a los partidos políticos para intentar reunir los apoyos necesarios. Mientras tanto, él permanecerá en contacto con la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, por si en estas ocho semanas algún candidato a la Presidencia del Gobierno consiguiera sumar los votos suficientes.

En cualquier caso, antes de que termine el plazo de dos meses establecido por la Constitución, que concluye el 23 de septiembre, Don Felipe convocará una nueva ronda de consultas con el fin de constatar si algún candidato ha sido capaz de reunir los apoyos necesarios o si, en caso contrario, debe disolver las Cámaras y convocar elecciones generales, que se celebrarían el 10 de noviembre. Serían las cuartas elecciones en cuatro años, algo inaudito desde que se restauró la democracia en 1977.

Don Felipe trasladó estas decisiones a la presidenta del Congreso, que acudió a primera hora de la mañana al Palacio de La Zarzuela para comunicar oficialmente a Don Felipe el resultado de la investidura fallida celebrada esta semana, en la que el líder del PSOE, Pedro Sánchez, obtuvo 155 votos en contra, 124 a favor y 67 abstenciones. Como presidente del Gobierno en funciones consiguió menos votos que hace tres años, cuando siendo el líder de la oposición protagonizó la primera investidura fallida de la democracia y logró 131 votos a favor (PSOE, Cs y Coalición Canaria).

Comunicado de La Zarzuela

El Monarca estuvo unos cuarenta minutos con Batet, y una hora después de que la presidenta del Congreso abandonara su despacho, la Casa del Rey hizo público un comunicado para dar a conocer las decisiones del Monarca a través de los medios de comunicación, sin intermediarios. Mientras los medios divulgaban el contenido del comunicado, se supo que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, había acudido a La Zarzuela para mantener el despacho habitual con el Rey, que esta semana no pudo celebrarse antes por el debate de investidura.

En el comunicado de La Zarzuela se puso de manifiesto, una vez más, la neutralidad del Rey a la hora de gestionar el mecanismo constitucional para la elección de un presidente del Gobierno. Una neutralidad contrasta con la estrategia informativa del Gobierno en funciones, marcada por los intereses del partido. Incluso, algún medio de comunicación afín llegó a publicar que Don Felipe anunciaría ayer una nueva ronda de consultas, a pesar de que el Rey ha actuado de la misma manera tras las dos investiduras fallidas anteriores: la primera de Sánchez en marzo de 2016 y la única de Mariano Rajoy, en septiembre de ese año. En ambas ocasiones, igual que ayer, la decisión del Rey fue no iniciar consultas y dar tiempo a los partidos para que «puedan llevar a cabo las actuaciones que consideren conveniente».

Ayer mismo, el Ejecutivo volvió a utilizar la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros para sus intereses partidistas. En concreto, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, aprovechó la comparecencia en La Moncloa para responsabilizar a los partidos de la oposición, PP y Cs, de la derrota de Sánchez.

Del comunicado que la Casa del Rey hizo público ayer tampoco se desprende la menor presión a los partidos para que lleguen a acuerdos, como interpretaron algunos. Es más, en septiembre de 2016, tras la segunda investidura fallida y después de ocho meses de bloquo político, el comunicado que hizo La Zarzuela sí incluía un mensaje aclaratorio. En concreto, aquel documento recordaba el Mensaje de Navidad del Rey de 2015, en el que Don Felipe señaló que la pluralidad política «conlleva una forma de ejercer la política basada en el diálogo, la concertación y el compromiso», y que «en un régimen constitucional y democrático de Monarquía parlamentaria como el nuestro, las Cortes Generales son la sede donde, tras el debate y el diálogo entre las fuerzas políticas, se deben abordar y decidir los asuntos esenciales de la vida nacional».

Sin embargo, en el comunicado de ayer no hay ningún mensaje de ese tipo. Lo que anunciaba era la decisión del Rey de «no iniciar, por el momento, nuevas consultas con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, de manera que las formaciones políticas puedan llevar a cabo las actuaciones que consideren convenientes». Y añadía que «en todo caso y antes de que finalice el plazo constitucional de dos meses desde la primera votación de investidura, Su Majestad el Rey realizará nuevas consultas con la finalidad de constatar si, de la disposición que le trasladen los representantes de los grupos politicos con representación parlamentaria, Su Majestad puede proponer un candidato a la Presidencia del Gobierno que cuente con los apoyos necesarios para que el Congreso de los Diputados, en su caso, le otorgue su confianza; o, en ausencia de una propuesta de candidato, proceder a la disolución de ambas Cámaras y a la convocatoria de nuevas elecciones generales».