Pedro Sánchez, y el el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel
Pedro Sánchez, y el el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel - EFE

Sánchez se reúne con Díaz-Canel tras llegar a Cuba con un séquito empresarial a sus espaldas

El Gobierno prioriza en su agenda oficial dejar bien posicionadas a las empresas españolas en la isla frente al compromiso de defender los derechos humanos

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El presidente del Gobierno ha iniciado visita oficial a Cuba, la primera de un jefe del Ejecutivo español en 32 años. Sánchez llegaba al aeropuerto internacional José Martí pasadas las cuatro de la tarde hora local (casi a las once de la noche en España).

Del avión, Sánchez ha ido a la Plaza de la Revolución, el gran espacio abierto con la famosa imagen del Che Guevara y Camilo Cien Fuegos. Allí ha realizado una ofrenda floral en el Monumento a José Martí, promotor de la guerra de 1895 que precedió a la independencia de la isla.

Luego, Sánchez pondrá rumbo al palacio presidencial, para mantener un encuentro con su homólogo, Miguel Díaz-Canel, en la que es la segunda reunión entre ambos después de la mantenida en Nueva York en el marco de la cumbre de la ONU hace dos meses. La primera jornada del viaje concluye con esta reunión, posteriormente ampliada a delegaciones más amplias de ambos países.

La Habana transmite esa doble sensación de apertura exterior, pero lenta y controlada que no tiene reflejo en la pluralidad política. Moncloa justifica que no se hayan incluido en la agenda encuentros con la disidencia cubana porque se ha priorizado «profundizar» las relaciones con la Administración de Díaz-Canel y solventar una serie de problemas existentes para la inversión española en la isla, a la que el Gobierno quiere dejar bien posicionada tras esta visita.

Aunque en el Gobierno aseguran que Sánchez «hablará de todo» con Díaz-Canel si eso no se traduce en apelaciones claras en favor de los derechos humanos el presidente del Gobierno enmendaría de nuevo sus compromisos. «¿Va usted a defender los derechos humanos en Cuba? ¿Se va a reunir con los disidentes o va a ir solo de vendedor?», le preguntó Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, en un pleno del Congreso el 24 de octubre. En su respuesta Sánchez ya daba pistas de que no habría reuniones, pero sí que haría alguna manifestación: «¿Estoy dispuesto a defender los derechos humanos en Cuba? La respuesta es sí. Por tanto, no solamente voy de vendedor», proclamó Sánchez.

Pero lo cierto es que la parte oficial de una agenda muy acelerada, Sánchez estará apenas 30 horas en la isla, está esencialmente enfocada al ámbito económico y empresarial. Por eso han viajado en el avión del presidente desde España representantes de 24 empresas. En Moncloa se destaca que son tanto grandes compañías como otras medianas y la variedad de sectores. Entre ellas sí se encuentran grandes como Telefónica o Iberia. Además del nuevo presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.

También ha acudido en el avión un dirigente de la cadena Iberostar. En el hotel Gran Packard gestionado por esta cadena española celebra el viernes Sánchez mantiene un desayuno con estos empresarios y posteriormente se celebra un foro empresarial hispano-cubano. Y se da la circunstancia de que este hotel ha sido recientemente incluido por Estados Unidos en su lista negra de entidades de la isla. En este foro se han inscrito 192 empresas.

Este es el listado completo facilitado por La Moncloa de las empresas que han tenido algún representante en el avión presidencial: Colegios Gestores Administrativos de España, Torrescamara, Telefónica, Llorente y Cuenca, Naviera Elcano, Gomez-Acebo & Pombo, Grupo Abades, Destilerías MG, Uría y Menéndez, Mondragón, Solventis, Congelados de Navarra, Aena, Grupo Iberostar, Mercasa, Air Europa, Kodysa, Sampol, CEOE, Estructuras Tital Steel/ Teconsa, Grupo Soledad, Grupo RESA, Iberia y Cofides