Pedro Sánchez escucha al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en la reunión que mantuvieron en la ONU
Pedro Sánchez escucha al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en la reunión que mantuvieron en la ONU - EFE

Sánchez se adelanta a los Reyes y anuncia que viajará él a Cuba

El presidente quiere protagonizar la primera visita oficial a la isla desde 1986

Washington - MadridActualizado:

No serán los Reyes sino el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien protagonice la histórica visita a Cuba. De momento, la isla seguirá siendo el único país iberoamericano que jamás ha recibido la visita de Estado del Rey de España, a pesar de que las autoridades cubanas llevaban dos años pidiéndolo a las españolas. Incluso, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, se desplazó al Palacio de La Zarzuela en abril de 2017 para entregar en mano a Don Felipe la invitación del entonces presidente, Raúl Castro, para que viajara a la isla.

Ya entonces el Gobierno de Mariano Rajoy aceptó la invitación, pero nunca precisó si la histórica visita la harían los Reyes o si iría antes el jefe del Ejecutivo. Y la duda se despejó ayer, cuando Pedro Sánchez anunció desde Washington que será él quien visite Cuba en viaje oficial en cuanto su agenda se lo permita. Fuentes diplomáticas explicaron que Sánchez había aceptado la invitación de su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel y, a la pregunta de si Díaz-Canel también había cursado invitación a los Reyes para la visita, la respuesta del equipo de Sánchez fue: «No».

Curiosamente, el PSOE veía con muy buenos ojos, cuando estaba en la oposición, que esta visita tan largamente esperada la protagonizaran los Reyes. El entonces portavoz de Exteriores del PSOE, Antonio Gutiérrez Limones, afirmó entonces que «siempre hemos apostado por que España haga gestos con Cuba, y la visita de los Reyes será el primero» y añadió: «Es esencial que ganemos influencia».

También el PP y Ciudadanos avalaron aquel viaje de Don Felipe y Doña Letizia, y el único grupo que no lo celebró fue Podemos, cuyo portavoz, Pablo Bustinduy -que precisamente acababa de regresar aquel día de La Habana-, dijo: «Las relaciones exteriores de nuestro Estado competen al Ministerio».

Será el primer viaje oficial de un presidente del Gobierno al régimen comunista cubano desde que Felipe González visitara a Fidel Castro en 1986. Después, en 1999 los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía viajaron a la isla, acompañados por José María Aznar, para asistir a la Cumbre Iberoamericana, pero aquella visita no tuvo carácter de oficial ni de Estado.

El acuerdo para el viaje se produjo ayer durante un encuentro bilateral en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas, que se celebra esta semana en su sede neoyorquina. Se trata de la primera vez en la que tanto Sánchez como Díaz-Canel acuden a la cita en condición de presidentes de sus respectivos gobiernos.

Según fuentes diplomáticas, el hecho de que hayan pasado más de tres décadas sin un viaje oficial de un presidente español a la dictadura cubana «es un retraso que ahora vamos a recuperar». Desde el Gobierno, se considera que la visita de Sánchez es «necesaria», sobre todo después de que varios mandatarios occidentales -Barack Obama, François Hollande y Matteo Renzi- hayan acudido en los últimos años a la isla antes que un presidente del Gobierno español.

Será «lo antes posible»

El viaje se enmarcará en el objetivo del Ejecutivo de impulsar la política exterior hacia Iberoamérica, en la que Cuba no puede quedar fuera, según el Gobierno. El viaje será también una oportunidad para que varios de los apoyos parlamentarios de Sánchez, como Podemos, saquen partido ideológico a la visita. De momento, no hay una fecha fijada para la visita de Sánchez: ambos Gobiernos están trabajando en la agenda que se seguirá, pero fuentes diplomáticas aseguraron que será «lo antes posible».

El encuentro con Díaz-Canel, que se alargó durante media hora, fue uno de los puntos fuertes en la agenda del presidente del Gobierno en el primer día del debate general de la Asamblea General. La mayor reunión anual de líderes internacionales arrancó en una mañana otoñal, con lluvia, lo que hizo al corazón de Manhattan, donde la ONU tiene su sede, un caos de cortes de tráfico todavía mayor al habitual en esta semana.

Sánchez también se reunió con el presidente argentino, Mauricio Macri, presidente de turno del G-20, que se celebrará en noviembre; con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, y con la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, que acudió a la ONU con su bebé de tres meses y su marido, que ejerce de cuidador de la niña. Ardern ya había anunciado que llevaría a su hija al foro internacional para poder mantener la lactancia materna.