Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en julio de 2016
Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en julio de 2016 - Jaime García

Rajoy también mantuvo en 2015 y 2016 rondas de contactos previas a las del Rey, como ahora Sánchez

PSOE y Ciudadanos se quejaron entonces de que las reuniones políticas se celebraran en La Moncloa y, por eso, se trasladaron al Congreso de los Diputados. Ahora Sánchez vuelve a citarles en la sede del Gobierno

MadridActualizado:

La ronda de contactos que Pedro Sánchez comenzó ayer con Pablo Casado y continúa hoy con Albert Rivera y Pablo Iglesias para analizar la situación tras las elecciones del 28 de abril también la mantuvo Mariano Rajoy con el resto de los candidatos después de los comicios celebrados el 20 de diciembre de 2015 y el 26 de junio de 2016.

Las reuniones de Rajoy, sin embargo, no suscitaron en su día las críticas que ahora ha provocado el anuncio de Sánchez, al que algunos medios acusan de suplantar al Rey en sus funciones constitucionales. En aquella época, a todo el mundo le parecía natural que un candidato que no había reunido suficientes apoyos en las urnas para ser investido presidente del Gobierno buscara pactos con otras formaciones. De esta forma, cuando el Rey convocara su ronda de consultas, cada partido podría comunicarle si tenía previsto abstenerse, dar sus votos o votar en contra del resto de los candidatos, y Don Felipe podría saber con qué apoyos contaba cada formación.

En concreto, Sánchez ha citado a los presidentes del Partido Popular, Pablo Casado, y de Ciudadanos, Albert Rivera, y al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, la semana que viene en La Moncloa. Y eso fue lo que también hizo Rajoy en 2015 y en 2016. De hecho, el exlíder del PP recibió en La Moncloa a Pedro Sánchez el 23 de diciembre de 2015 y a Albert Rivera y a Pablo Iglesias el 28 de diciembre.

En 2016, tras elecciones del 26 de junio, Rajoy convocó una nueva ronda de contactos. Cinco días después de los comicios, el entonces líder del PP empezó a llamar a los representantes de los demás partidos políticos e, igual que Sánchez ahora, les citó en La Moncloa. Allí se reunió el 5 de julio de 2016 con Fernando Clavijo y José Miguel Barragán, de Coalición Canaria, y al día siguiente, con Aitor Esteban, del PNV, y con Joan Tardá y Gabriel Rufián, de ERC.

Las reuniones con el resto de fuerzas políticas se celebraron en el Congreso de los Diputados después de que, desde Ciudadanos y el PSOE, se hiciera ver a Rajoy que La Moncloa no era el lugar adecuado, pues en aquellos encuentros estaba actuando como candidato del PP que buscaba apoyos a su investidura, y no como presidente del Gobierno. Esta misma exigencia se le podría plantear ahora a Pedro Sánchez, pues también interviene como candidato del PSOE, y no como jefe del Ejecutivo en funciones. De hecho, llama la atención la incoherencia de que el PSOE defienda ahora una práctica que entonces le parecía mal.

De La Moncloa al Congreso

Por ello, a partir de las quejas de la oposición, Rajoy trasladó las reuniones al terreno neutral del Congreso de los Diputados. Allí se reunió el día 12 con Pablo Iglesias y con Albert Rivera, y el 13 con Pedro Sánchez. De todos esos encuentros hay documentos gráficos.

Igual que la ronda convocada ahora por Sánchez, la de Rajoy se celebró antes de que se constituyeran las Cortes, lo que ocurrió el 19 de julio. Ese día Ana Pastor fue elegida presidenta del Congreso y, al día siguiente, el 20 de julio, acudió al Palacio de La Zarzuela a comunicar oficialmente al Rey la constitución de las Cortes y entregó a Don Felipe la lista con los 14 representantes de los partidos políticos que debían participar en la ronda de consultas con el Jefe del Estado.

El Rey celebró la ronda de consultas del 26 al 28 de julio, y esa misma tarde citó a la presidenta del Congreso en La Zarzuela para comunicarle el nombre del candidato a presidente del Gobierno con el fin de que se sometiera a una votación de investidura. En aquel momento, Mariano Rajoy aceptó el encargo del Rey, pero pidió tiempo para reunir los apoyos que necesitaba.

En octubre, Don Felipe celebró una segunda ronda de consultas para constatar si algún candidato reunía los apoyos y, tras la misma, volvió a proponer al líder popular. La votación finalmente se celebró el 29 de octubre, cuando Mariano Rajoy logró reunir los apoyos y las abstenciones necesarias para ser investido presidente del Gobierno.

El 17 de noviembre, los Reyes, acompañados de sus hijas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, presidieron la Solemne Apertura de las Cortes.