El momumento antes de ser borrada su inscripción
El momumento antes de ser borrada su inscripción - ABC

El PSOE quiere derribar en Palma el monumento dedicado al crucero «Baleares» que decidió preservar hace seis años

En el mandato 2007-2011, los socialistas gobernaron en la capital balear con el BLOC y UM, mientras que en la nueva legislatura lideran un tripartito integrado también por MÉS y Podemos

Palma de MallorcaActualizado:

El nuevo tripartito que gobierna en Palma desde el pasado mes de junio prevé demoler el monumento dedicado a las víctimas del crucero «Baleares» en los próximos meses, pese a la polémica ciudadana suscitada por esa decisión. El monolito, sufragado por suscripción popular a finales de los años cuarenta, se encuentra ubicado en el Parque de sa Feixina, en el centro de la capital balear, y no cuenta con ningún nivel ni grado de protección patrimonial. La decisión del derribo fue tomada poco después de que se constituyera el actual equipo de gobierno municipal, compuesto por el PSOE, la coalición econacionalista MÉS y Podemos. En la oposición se encuentran el PP y Ciudadanos. El alcalde es ahora el socialista José Hila, que será relevado en el cargo a mediados de 2017 por Antoni Noguera, de MÉS.

A lo largo de estos últimos meses, tanto el PP como diversas entidades vecinales, así como la Asociación para la Revitalización de los Centros Antiguos (ARCA), han pedido el mantenimiento del monolito. En ese sentido, recuerdan que el último tripartito que había gobernado hasta ahora en la capital balear, durante el mandato 2007-2011, decidió no retirarlo, posición que entonces fue criticada con gran dureza por parte de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Mallorca. Con el apoyo del PP, en 2010 se acordó por unanimidad eliminar del monumento sólo los elementos de «exaltación del régimen franquista» y colocar una placa contextualizadora. En aquel momento, el consistorio estaba presidido por la socialista Aina Calvo, que gobernaba junto con el BLOC -antecedente de MÉS- y con la hoy extinta Unió Mallorquina. El portavoz municipal del equipo de gobierno de Calvo, que defendió entonces la preservación del monolito, es ahora el actual alcalde de la ciudad, el socialista Hila.

Hace seis años, fueron retirados del monumento los elementos que había inscritos en relieve en uno de los laterales, en concreto, el águila imperial, los yugos y las flechas, así como el siguiente texto: «Mallorca a los héroes del crucero 'Baleares'. Gloria a la Marina Nacional. Viva España». Por lo que respecta a la placa contextualizadora, fue redactada en cinco idiomas -castellano, catalán, inglés, francés y alemán-, y colocada en la base con esta inscripción: «Este monumento fue erigido en el año 1948 en recuerdo de las víctimas del hundimiento del crucero 'Baleares', durante la Guerra Civil (1936-1939). Hoy es para la ciudad símbolo de la voluntad democrática de no olvidar nunca los horrores de las guerras y las dictaduras. Palma 2010». Aquel tripartito sí promovió, en cambio, dar una nueva denominación a aquellas calles o plazas con nombres ligados al régimen franquista.

Calvo explicó hace seis años que la decisión de no retirar el citado monumento había sido tomada en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica y tras el dictamen jurídico emitido por dos profesores de la Universidad de las Islas Baleares (UIB), que no consideraban imprescindible el derribo del monolito, aunque sí la supresión de los elementos ornamentales asociados al anterior régimen. Para Calvo, el mantenimiento del monumento demostraría la «voluntad integradora» de la Ley de Memoria Histórica. Al mismo tiempo, expresó su deseo de que el monolito supusiera a partir de entonces un reconocimiento a «todas las víctimas de todas las guerras» y a «la convivencia democrática».

Para el actual concejal de Cultura, Patrimonio y Memoria Histórica, Miquel Perelló, de MÉS, la «contextualización» realizada en 2010 no habría conseguido el objetivo que pretendía, ya que, a su juicio, el monumento no se habría acabado convirtiendo en un símbolo de encuentro, paz y democracia. Perelló reconoció el pasado mes de septiembre que la decisión de retirar ahora el monolito es «política», pero negó que fuera «autoritaria», al haberla consensuado los integrantes del actual tripartito. El edil también aludió entonces a un supuesto «amplio apoyo de la ciudadanía» para apoyar su decisión.