El PSOE pide el fin de la externalización de los inmigrantes a terceros países

El Congreso debatirá este martes una PNL socialista para pedir a la UE que controle que los países europeos respetan el derecho de asilo

MadridActualizado:

Con la llegada del Aquarius y la posible retirada de las concertinas de Ceuta y Melilla de fondo, el Pleno del Congreso debatirá una proposición no de ley (PNL) impulsada por el PSOE sobre política migratoria europea, en la que aboga por el fin de la externalización de los inmigrantes a terceros países. Los socialistas argumentan que la nueva estrategia europea para la externalización del control migratorio «supone la ruptura de la UE y de sus miembros con los ideales fundacionales de solidaridad, colaboración internacional y defensa de los Derechos Humanos». En esta línea, consideran injustificadas las acusaciones de que los buques humanitarios producen un «efecto llamada» y fomentan la inmigración ilegal.

El texto propone también instar al Gobierno a que reclame a la UE el «establecimiento de garantías y controles, reales y efectivos, del respeto a los derechos humanos y al derecho internacional de asilo y refugio en todos los acuerdos ya firmados y que se firmen con Libia en relación con la cooperación en materia de seguridad y control de fronteras». A su juicio, es necesario que la UE aplique «políticas de choque» con urgencia, para resolver el «problema de fondo» de la migración, a la vista de que las actuales políticas europeas no lo han resuelto. Pero advierte de que las nuevas medidas no pueden ser «la externalización» de la migración a terceros países, sino el «reforzamiento de las capacidades de búsqueda y salvamento de la UE y de los países miembros», ante la falta de rutas «legales y seguras» para los inmigrantes.

La idea del PSOE es que se constituya una operación humanitaria a escala de toda la Unión para frenar el aumento del número de víctimas en el Mediterráneo. Además, para asegurar el efectivo respeto de los derechos humanos y de los compromisos asumidos con terceros países en materia de migración y asilo, reclama evaluaciones sobre la seguridad de cada país «sus sistemas de asilo, su apoyo a los refugiados y su capacidad y voluntad de luchar contra la trata de seres humanos y tráfico ilícito de personas».