El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros , a su llegada a la reunión de la Junta de Portavoces, este miércoles
El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros , a su llegada a la reunión de la Junta de Portavoces, este miércoles - EFE

Vox propone prohibir las visitas «que no respeten las costumbres»

El PSOE niega que el Congreso anunciara a los grupos un saludo discriminatorio

MadridActualizado:

El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, pidió ayer a la presidenta de la Cámara, la socialista Meritxell Batet, garantías para que no se vuelva a repetir el conflicto que se vivió anteayer durante la visita de la delegación iraní. La Cámara rectificó tras las quejas del grupo de Santiago Abascal y decidió retirar el saludo protocolario al representante del Gobierno iraní, Mahmoud Barimanique, para evitar la discriminación a las mujeres. Batet, por su parte, explicó que no era consciente de las indicaciones al ser asunto de protocolo.

«La delegación iraní fue recibida por la Comisión de Exteriores pretendiendo imponer un protocolo que es completamente contrario a los usos y costumbres de nuestra civilización. Indicaba que las mujeres no podían saludar ni mirar de cerca», recordó ayer Espinosa de los Monteros a la salida de la Junta de Portavoces. «Nos pareció inaceptable y rehusamos acudir. Hemos pedido medidas para que en el futuro no se acepte ninguna visita que pretenda imponer usos y costumbres contrarias a las nuestras», añadió. El portavoz de Vox explicó que tras recibir la llamada de protocolo pidieron por correo electrónico «la instrucción» para el encuentro con el país invitado. «Lo tenemos por escrito», subrayó.

Sin constancia de la llamada

La portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, expresó ayer que les «sorprendió» lo sucedido porque no recibieron «ninguna llamada sobre ningún saludo protocolario con la delegación iraní» y aseguró que su grupo presentará una queja porque consideran que «no es cierta» la denuncia de Vox.

Por su parte, la portavoz de Unidas Podemos, Ione Belarra, aseguró ayer que no ponen «en duda» la palabra de Vox, pero que no tienen constancia de esas peticiones. «No nos llegaron ni por escrito ni verbalmente». Belarra, además, aseguró que la diputada morada Meri Pita asistió a la cita para exigir respeto a los derechos humanos en Irán.

«Hay varios partidos que saben que sí se ha producido esa conversación telefónica», insistió el portavoz de Vox. Entre ellos, Ciudadanos. «Personalmente me pareció una vergüenza que no les pudiésemos dar la mano», apuntó ayer la portavoz adjunta de Cs Melisa Rodríguez, antes de asistir a la reunión de la Junta de Portavoces. Cuando anteayer estalló la polémica y Vox comunicó que sus diputados no asistirían al encuentro con la delegación iraní, Rodríguez y su compañera María Luisa Alonso se dirigieron al registro del Congreso para presentar una iniciativa. En ella, instan al Gobierno a condenar la represión que sufren las mujeres en Irán, la vulneración de derechos del colectivo LGTBI y la ausencia de libertad de prensa.

Rodríguez, en forma de protesta política, decidió no asistir tampoco a la reunión con la comitiva de Irán. Sí lo hizo Alonso por su papel «institucional» como vicepresidenta de la Comisión de Exteriores de la Cámara Baja.

Fuentes del grupo parlamentario de Cs explicaron ayer en los pasillos del Congreso que recibieron una llamada del protocolo de la Cámara Baja informándoles de que durante el saludo protocolario a la delegación de Irán, las mujeres no podrían estrechar la mano de los hombres. Nada más. Estas fuentes indican que a ellos no les dijeron, como sí sostiene Vox, que las diputadas solo podían mirar «de lejos» a los representantes de Irán.

También señalan la incoherencia del PSOE, al afirmar en un primer instante que ese protocolo no existía para después, según fuentes parlamentarias, decir que la presidenta del Congreso había pedido su rectificación.

El apoyo del PP

La portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, se sumó ayer a las protestas de Vox y Cs y apuntó que Vox «hizo bien» en denunciar algo «absolutamente intolerable». Según ella, los representantes del PP en la reunión le trasladaron su posición a la delegación iraní en el encuentro de anteayer. «Me sumo a las denuncias por discriminación de la mujer. Mi denuncia absoluta sobre las exigencias y condiciones de esa delegación. Me parece pésimamente mal», sentenció la popular.

Pero además del PP, a Vox le salió ayer un aliado inesperado. El independentista Gabriel Rufián aplaudió su «plante» a la delegación iraní. Eso sí, tiró de sorna al apuntar: «Solo falta que Vox deje de recortar en ayudas a la lucha contra la violencia de género, como ha hecho en Andalucía».

Rufián, tras reunirse ayer con José Luis Ábalos y Adriana Lastra para negociar su apoyo a la investidura de Pedro Sánchez, también recriminó al PSOE y a Podemos que acudiesen a la cita sin hacer constar ninguna disconformidad. ERC, «por razones obvias» según su portavoz, no fue a la cita.