El presidente del PP, Pablo Casado, ayer durante la reunión del comité de dirección del partido - EFE

El PP quiere elecciones ya pero no se cree el «ultimátum» de Sánchez

Albert Rivera pide esperar al miércoles para saber si el presidente del Gobierno «vuelve a estafar» a los españoles

Fecha elecciones generales 28 de abril: Pedro Sánchez anucia un adelanto electoral

MadridActualizado:

El Partido Popular recibió ayer con absoluto escepticismo el posible adelanto de las elecciones generales al 14 de abril. Los populares piensan que Pedro Sánchez, «desesperado» por seguir en La Moncloa, se ha limitado a lanzar un ultimátum a sus socios independentistas para que le aprueben los Presupuestos esta semana, bajo la amenaza de una convocatoria electoral. Pero en Génova no se lo creen, y solo ven un globo sonda y un intento de presión a los separatistas antes de iniciarse el debate parlamentario sobre las cuentas.

A primera hora, Pablo Casado había subrayado el éxito rotundo de la concentración en la Plaza de Colón, contra los pactos de Sánchez con los independentistas catalanes. El líder del PP exigió elecciones «antes de agosto», y apuntó como una buena fecha la del domingo 26 de mayo, día en que se celebrarán las elecciones municipales, autonómicas y europeas. Ese «superdomingo» electoral sería una buena opción, según el PP. Pero desde La Moncloa se filtró que Sánchez podría estar dispuesto a convocar elecciones generales incluso antes: el Domingo de Ramos, aunque suponga celebrar dos jornadas electorales en poco más de un mes. En Génova, donde se reunió el Comité de Dirección presidido por Casado, se ve con mucha extrañeza que Sánchez vaya a cumplir esa «amenaza».

Si finalmente Sánchez decidiera llamar a las urnas en abril, el PP no pondrá ninguna pega. Los populares están exigiendo elecciones desde el mismo día en que el dirigente socialista ganó la moción de censura, y no van a poner ahora un solo obstáculo. Según la vicesecretaria de Comunicación del partido, Marta González, el PP «está preparado» para ir a unas elecciones en cualquier momento. Pero no se fían de Sánchez, al que ven con intención de apurar la legislatura todo lo que pueda, aunque no tenga aprobados los Presupuestos Generales. «La supervivencia de Sánchez un año más en la Moncloa no puede hipotecar el futuro de todos los españoles como nación», advirtió la dirigente del PP, que añadió que la soberanía nacional es «demasiado importante para intercambiarla por unos Presupuestos».

El PP vivió ayer la resaca de la concentración en Colón satisfecho por el resultado de la convocatoria, «multitudinaria, contundente, pacífica y respetuosa», en la que se exigieron elecciones, y dio poca importancia al intento de los socialistas y sus socios independentistas y populistas de tachar de «pinchazo» el acto. El portavoz del PP en la Comisión de RTVE, Rubén Moreno, sí pidió explicaciones al ente público por la cobertura informativa, «una completa extravagancia y un despropósito», al «servicio del Gobierno de Sánchez para tratar de reducir su trascendencia». Marta González no descartó nuevas movilizaciones en la calle contra las políticas de Sánchez, para mantener vivo el «espíritu de Colón».

«Ciudadanos es el único partido de centro»

En Ciudadanos, Albert Rivera se mantuvo prudente y pidió ayer esperar al miércoles –primer trámite parlamentario de las cuentas– para saber si la posibilidad del adelanto de elecciones generales forma parte de una nueva «estafa» de Sánchez o si por el contrario «no tiene más opción que convocarlas».

Aun así, Rivera abordó como buena noticia los posibles comicios generales después del «éxito» de la manifestación de la Plaza de Colón en la que miles de personas los demandaron. «Los únicos que me pregunto dónde estaban eran los socialistas», sostuvo el líder de Cs, que aseguró que en los encuentros electorales que están por venir «pelearán» por los votos socialistas descontentos con la deriva a la que Sánchez arrastra al partido.

Rivera también defendió ayer la «transversalidad» y el «civismo» de la concentración. Aunque no quiso entrar a valorar si la fotografía junto al líder de Vox, Santiago Abascal, le arrastra hasta el espectro político de la derecha. «La foto fue la de 200.000 españoles izando la bandera de su país, propusimos una convocatoria unitaria, sin siglas, sin partidismos», zanjó Rivera, en la rueda de prensa tras la Ejecutiva de su partido. Aunque no quiso perder la oportunidad remarcar su espacio: «Cs es el único partido de centro».