Reunión de la mesa confederal de Unidas Podemos, ayer en el Congreso, presidida por Pablo Iglesias - Jaime García / Vídeo: Montero advierte a Sánchez sobre un Gobierno en solitario

Podemos presiona a Sánchez e insiste en «un gobierno de coalición»

Irene Montero ratificó ayer la posición del partido para evitar que «el virus del egoísmo» de un gobierno del PSOE en solitario «acabe triunfando»

MadridActualizado:

En Unidas Podemos (UP) no dan marcha atrás y, a pesar de su delicada situación, insisten en formar un gobierno de coalición con los socialistas encabezado por Pedro Sánchez, que en cambio mantiene su pretensión de gobernar en solitario como hasta ahora. Irene Montero, portavoz de la formación morada en el Congreso de los Diputados, manifestó ayer que «la ciudadanía no quiere egoísmos ni autosuficiencias», sino «que actores diferentes nos pongamos de acuerdo».

«España necesita estabilidad, España necesita progreso». Así comenzó Montero su intervención ante los periodistas tras participar en la mesa confederal de Unidas Podemos, una reunión en la Cámara Baja en la que, además de ella, estuvieron presentes Pablo Iglesias —secretario general de Podemos— y Alberto Garzón —líder de IU— junto a varios diputados del grupo parlamentario como Ione Belarre, Pablo Echenique, Juantxo López de Uralde o Yolanda Díaz. La vía para lograr esa «estabilidad» pasa, para Unidas Podemos, por un «gobierno de coalición y progreso» con el PSOE, a pesar de que ambos partidos suman en el Congreso 165 diputados, a once de la mayoría absoluta -fijada en 176-.

Para la portavoz de Unidas Podemos, este gobierno de coalición no sería «algo positivo» solo para los españoles, sino que lo elevó a la categoría de «referencia en Europa». Montero aseguró que el ejecutivo PSOE-UP podría demostrar que «se puede salir» de «la crisis económica, de estas décadas de austeridad y de políticas de recorte que han puesto en jaque al proyecto europeo».

Por todo ello, el planteamiento que hace el PSOE de gobernar en solitario no se ve con buenos ojos en la formación de los círculos, aunque las acusaciones más graves las hagan de manera más velada. Ayer, Montero no se refirió directamente a Pedro Sánchez, pero sí habló de un resultado en las urnas que refleja que «el egoísmo, la autosuficiencia y el individualismo es algo que los españoles no quieren», en una clara alusión a las pretensiones del secretario general socialista. «Vamos a trabajar por un gobierno estable y de progreso para que ese virus del individualismo y del egoísmo no termine triunfando», insistió más tarde en un vídeo subido a su cuenta en la red social Twitter.

Al líder socialista también le pidió «seriedad» de cara a la investidura, a la que, en opinión de Montero, solo debería acudir si tuviera garantizados los apoyos para lograr revalidar el cargo de presidente del Gobierno. «Nuestra opción ya la conocen», subrayó antes de añadir que «si el PSOE tiene otra propuesta, no me cabe duda de que trabajarán» para sacarla adelante.

Con estas palabras, la portavoz de Podemos se refería a la posibilidad de que los socialistas intentaran llegar a un pacto con Ciudadanos, que excluyó de la categoría de «progresista». Para ella, este proyecto del PSOE no es del todo descartable teniendo en cuenta «las declaraciones de la vicepresidenta —Carmen Calvo— y del propio Pedro Sánchez».

Lo que no quiso valorar Montero fue que el PSOE haya convocado a UP a una reunión para hablar de posibles acuerdos el martes, el mismo día que también ha citado a PP y Ciudadanos, y no antes. «Cómo nos tratamos entre los partidos a la ciudadanía le importa bastante poco», indicó

Debilidad

Para Montero, la urgencia de un gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos radica en la necesidad de que haya un Ejecutivo que «baje la factura de la luz, que regule el precio de los alquileres y que garantice el empleo estable». Sin embargo, sería sobre todo un reforzamiento de la figura de Pablo Iglesias como secretario general.

Hace un año, Unidas Podemos tenía 71 diputados y el PSOE 85. Tras la moción de censura, la formación morada no entró en el Ejecutivo y apoyó que Sánchez gobernara en solitario. En cambio, el 28-A se dejaron 29 escaños —obteniendo 42— mientras que los socialistas ganaron 38, quedándose muy por encima con casi el triple de diputados, 123.

El fracaso en las generales de hace poco más de un mes ha sido un trago difícil de digerir en Podemos, cuyo sector crítico ha puesto la diana en su secretario general. Para Iglesias, entrar en el Gobierno —ya sea él directamente o con rostros destacados de su partido— sería una forma de camuflar la enorme debacle sufrida en las urnas y reafirmarse en su cargo como máximo dirigente de la formación, sobre todo ahora que su liderazgo está más cuestionado que nunca.

En este sentido, ayer Montero aseguró que aún es pronto para hablar de nombres porque todavía no se ha hablado del «para qué», aunque sería una parte importante del hipotético acuerdo. Eso sí, reconocía que a Podemos le correspondería «una posición discreta» puesto que «el liderazgo lo tiene que asumir el PSOE, que es el que ha ganado las elecciones».

«Sin líneas rojas»

Para allanar el camino, Montero indicó ayer que sería «raro e impertinente» mantener «una política de vetos a la hora de establecer negociaciones». Además, se mostraba convencida de que «tampoco va a haber líneas rojas», una postura muy diferente de la mantenida tras las elecciones generales de 2015 y que penalizó gravemente a Podemos en las urnas. Cuando los comicios se repitieron en 2016, perdieron más de un millón de votantes en solo seis meses.