Pedro Sánchez fue recibido con abucheos - EFE | Vídeo EP

Pitidos a Sánchez y gritos de «¡elecciones, elecciones!» en el desfile militar por el Día de la Fiesta Nacional

El presidente fue recibido y despedido con una pitada y consignas para que convoque elecciones por parte de asistentes

MadridActualizado:

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue recibido con una pitada y consignas para que convoque elecciones por parte de asistentes al desfile militar por el Día de la Fiesta Nacional, según se pudo escuchar desde la tribuna de prensa escrita.  

«¡Elecciones, elecciones!», «¡okupa!», «¡vete ya!» se dejaron escuchar los asistentes situados detrás de una tribuna de autoridades militares y políticas. Hay que hacer constatar que el público estuvo muy alejado de la zona de autoridades y no hubo contacto visual con las mismas.

Los gritos contra Sánchez reclamando elecciones fueron intermitentes de los pocos asistentes que pudieron ver algo. El murmullo comenzó en torno a las 10.50 cuando el presidente apareció en la zona de la tribuna de autoridades, situada en la plaza de Lima, junto al estadio Santiago Bernabéu. Pero cuando concluyó el desfile, en todo el eje Castellana se escuchó una nueva pitada, esta vez más sonora, contra el jefe del Ejecutivo.

Ya a las 11 de la mañana, el acto volvió a la normalidad con la llegada de Sus Majestades los Reyes. Los gritos de «¡Viva el Rey!» o «¡Viva España!» se dejaron notar en ese momento. Don Felipe vestía uniforme de capitán general del Ejército de Tierra.

Antes, diferentes miembros del Gobierno como la ministra de Defensa, Margarita Robles, conversaban con otros invitados en los momentos de espera. El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, finalmente no acudido porque se sentía indispuesto.

Lugar de honor de la Princesa

Era el estreno del Gobierno Sánchez en este acto militar, uno de los tres más importantes del año junto a la Pascua Militar (6 de enero) y el Día de las Fuerzas Armadas (finales de mayo). El resto de ministros, salvo José Luis Ábalos, se encontraba en su lugar correspondiente.

Entre los asistentes al eje del Paseo de la Castellana se encontraban la cúpula militar, con el Jefe de Dstado Mayor de la Defensa a la cabeza, el líder del PP, Pablo Casado, y el de Ciudadanos, Albert Rivera. Además, todos los presidentes autonómicos excepto Cataluña, País Vasco, Navarra y Baleares. También se encontraban los presidentes de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, se ausentó un año más.

La Princesa Leonor ha presenciado al desfile militar del Día de la Fiesta Nacional por primera vez a la derecha de su padre, el Rey, un gesto con el que se hace visible su condición de heredera de la Corona. Además, portó la insignia del Toisón. La Princesa ha acompañado los acordes de «La muerte no es el final», en homenaje a los caídos, cantando la canción, igual que el Rey y la ministra Robles.

Homenaje a la Bandera

En una mañana otoñal y lluviosa, el acto militar comenzó con el tradicional izado de la Bandera Nacional y el homenaje a los que dieron su vida por España, entonándose la letra y música de «La muerte no es el final». La pasada de la Patrulla Águila, una de las intervenciones más esperadas siempre en este tipo de desfiles, tiñó de «rojo, amarillo y rojo» los colores del grisáceo cielo de Madrid.

Las malas condiciones climatológicas han obligado a cancelar el resto del desfile aéreo. De los 88 aviones que iban a participar en el mismo solo han intervenido las siete aeronaves de la patrulla Águila. Aunque antes del inicio del desfile empezó a lucir el sol, una vez comenzada la ceremonia el cielo se cubrió de nubes negras y empezó a caer una ligera lluvia.

La Bandera Nacional fue homenajeada durante el desfile con la participación de enseñas históricas con motivo del 175 aniversario del real decreto de Isabel II por el cual se extendió el uso de la bandera roja, amarilla y roja como bandera de todos los ejércitos. Hasta entonces sólo era utilizada por la Armada Española para diferenciarse de otras escuadras borbónicas en alta mar (como la francesa).

4.000 efectivos

Con una multitudinaria asistencia en los dos kilómetros del eje que une la plaza de Cuzco y la plaza San Juan de la Cruz, los asistentes asistieron a un desfile de unos 4.000 efectivos y 152 vehículos.

La cercanía del desfile terrestre, con una duración aproximada de 38 minutos, animó aún más a los miles de asistentes, muchos con banderas de España. La autoridad de preparación y mando del desfile corrió a cargo del general Rafael Colomer, jefe de la Brigada de Infantería Acorazada «Guadarrama XII», con base en El Goloso (Madrid).

Tras veteranos, discapacitados y reservistas, fue el turno para un desfile temático de misiones en Irak y Afganistán, Atalanta y de representación del Ejército del Aire. También de la Guardia Civil y Policía Nacional –muy aclamadas por los asistentes- y la Unidad Militar de Emergencias, que estos días se faja en las labores de asistencia en la isla de Mallorca tras la riada de Sant Llorenç.

Batallones de alumnos de Tierra, Armada y Aire, de la Guardia Civil, Guardia Real, compañías de Infantería de Marina, una representación del Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo, la UME, los «paracas» o de Montaña, La Legión con su paso específico (120 pasos por minuto) y carnero como mascota representativa o el elegante Tábor de Regulares  con sus capas blancas compusieron la estampa final de desfile terrestre a pie. Para finalizar, unas unidades a caballo con la sección Hipomóvil o el escuadrón de Sables de la Guardia Civil.

Tras el desfile, los Reyes se despidieron entre el afecto de los asistentes cercanos a la tribuna de autoridades. El segundo acto, más en clave política y con los tradicionales corrillos de los asistentes un día después del pacto Sánchez-Iglesias, espera ya en el Palacio Real donde tiene la habitual recepción del Rey por el 12 de Octubre.