Gao Ping blindó a sus contables en una oficina por temor a inspecciones
Gao Ping, a su llegada a la Audiencia Nacional - óscar del pozo

Gao Ping blindó a sus contables en una oficina por temor a inspecciones

Quería evitar que Hacienda descubriera la «contabilidad B» de sus empresas

madrid Actualizado:

A finales del año pasado, Gao Ping y su gente tenían una imperiosa necesidad de sacar dinero y blanquearlo, tal y como explican en sus conversaciones teléfonicas recogidas en el sumario de la operación Emperador. Pero no solo eso: estaban inquietos ante eventuales inspecciones que podían destapar las montañas de dinero negro que estaban amasando. Para evitar ese descubrimiento Gao Ping diseñó una oficina secreta de contabilidad en el polígono Cobo Calleja en la que blindar a sus contables y sus tejemanejes con las facturas.

«Se trataría de una oficina (según Chao Yang, 'secreta'), que se situaría dentro del Polígono Industrial de Cobo Calleja, aún pendiente de localizar. El objeto de esta nueva oficina, sería el de poner a trabajar en la misma a varios contables, con el objeto de llevar la «contabilidad B» de las empresas del entramado financiero investigado. El claro objetivo sería eludir así las inspecciones periódicas realizadas por inspectores de Hacienda, en las oficinas de las empresas, almacenando la verdadera contabilidad de las empresas en equipos informáticos ubicados en otra oficina y que sería borrada periódicamente para evitar ser fiscalizada». Esta información consta en un informe de la Udyco aportado a la causa y referido a las escuchas teléfonicas.

Gao Ping ordena instalar alrededor de la oficina «secreta» un perímetro de seguridad, reconociendo en una de las llamadas de finales de enero que quiere colocar más cámaras de seguridad, lo que para la Policía era un claro indicio de que se trataba de un lugar para llevar a cabo las cuentas B y lavar dinero.

Empleados para limpiar

Qiaoya, una de las contables, recibe una llamada de Chao Yang, otro de los miembros de la organización, el 27 de enero de este año, en la que le dice que le va a mandar a dos empleados a la oficina secreta para que vayan a hacer la limpieza. Dos días después la primera llama a Yang para preguntarle por el presupuesto de ingresos del año anterior.

En esa conversación él cuenta que ha ido a la nueva oficina, que van a instalar más cámaras de seguridad, y que los contables se mudarán cuando terminen con sus informes actuales y en las siguientes, la mujer le relata que son capaces de recuperar los datos de ventas referidos a un mes borrados para que no los detecten los inspectores. La conclusión es que el día 15 de cada mes podrían eliminar las cifras de los meses anteriores, ya que ellos podrían recuperar los datos de facturas y albaranes.