El inconformista abuelo materno de Carme Chacón
Desde muy joven, la ministra de Defensa bebió de las fuentes de la política de mano de su familia materna - EFE
LoS antepasados DE NUESTROS POLÍTICOS (I)

El inconformista abuelo materno de Carme Chacón

Confederal de la CNT desde los 14 años, Francisco Piqueras Cisuelo combatió con acción y palabra por sus ideales, que no eran otros que una «sociedad sin clases y sin Estado, por la Anarquía»

ÉRIKA MONTAÑÉS
MADRID Actualizado:

Cuando en julio de 2008 se celebró el XXXVII Congreso Federal del PSOE se distribuyó entre los miembros de la Ejecutiva socialista la biografía de las 32 personas que integraban la cúpula del partido. Éste fue el conclave en el que una mujer, Carme Chacón Piqueras, veía xerografiar su nombre como la primera dama que iba a dirigir las Fuerzas Armadas en el Gobierno español. Entre esos currículos, José Luis Rodríguez Zapatero hacía constar un párrafo sobre los orígenes políticos de su abuelo, el capitán Lozano, fusilado en Puente Castro (León) en 1936. En el de la nueva ministra de Defensa no había ni rastro de ese tipo de referencias genealógicas. No obstante, dicen quienes le conocieron que fue su abuelo materno, Francisco Piqueras Cisuelo, quien le inculcó a la pequeña estudiante de Derecho el gusanillo de la vida política, que él fue su auténtico icono político, si bien los compañeros sindicalistas del abuelo materno de Chacón también reflejan en diferentes documentos de la CNT (Confederación Nacional de Trabajo) que fue un hombre siempre consecuente con sus ideales y que luchó por una «sociedad sin clases y sin Estado, por la Anarquía».

Puede decirse que esa vena anarquista no bombeaba en el organismo de la hoy llamada a suceder a Zapatero al frente del Partido Socialista, nacida en Esplugues de Llobregat un 11 de marzo de 1971 y que desde su mayoría de edad ingresó en las filas del PSC del Bajo Llobregat (Baix Llobregat). Hija de la abogada Esther Piqueras y del bombero Jesús Baltasar Chacón, la hoy ministra convivió durante muchos años con los relatos de su abuelo Francisco, un militante anarquista no sólo de acción durante buena parte de su vida sino también de palabra, que dejó testimoniada en un buen puñado de libros, documentos y memorias de su vida misma.

Amigo de Labordeta, luchó en el frente aragonés

Oriundo aragonés (nació en 1920 en la población de Alcubierre, en Huesca), fue llevado por sus padres dos años después a Barcelona. Se afilió con solo 14 añitos en la CNT y a punto de cumplir 17 se alistó en las filas de la columna Vivancos para luchar en el frente de Aragón, donde estuvo combatiendo junto a otros libertarios por tierras de Belchite, Huesa, Utrillas, Oliete, Calanda y Alcañiz. Fue en esta última ciudad turolense donde se produjo el proceso de militarización de aquellas primeras columnas de milicianos, así que abandonó el frente, al que volvió después ya como parte de la 121 Brigada de la División 26, la antigua Columna Durruti, con la que luchó en el sector de Tremp y resultó gravemente herido. Salió del hospital y volvió a incorporarse en la misma Columna hasta el final de la Guerra Civil. Al terminar ésta, sufrió un periplo por campos de concentración franceses y batallones disciplinarios españoles, tras su arresto en Figueras.

Al volver a pisar la calle, este amigo personal de otro proactivo político aragonés, José Antonio Labordeta, regresó a Barcelona y se dedicó al relanzamiento de la CNT desde la clandestinidad, en este caso llegando a ser nombrado secretario de Defensa durante los años 1949 y 1950 -cargo que inevitablemente hace pensar en el departamento que hoy pilota Carme Chacón- y, en 1983, secretario general de la Federación Local de Barcelona de la CNT.

Escribió hasta los 82 años

Murió en 2004, con 82 años, no sin antes haber luchado en la tarea de plasmar por escrito los problemas del mundo libertario (en libros como «Batallón Disciplinario número 46 de ST», «Renunciamos a todo menos a la Victoria», «Robo a la República», «Cartas a Marianet», «SIM»-Servicio de Investigación Militar-, entre otros). Éstas y otras referencias explícitas del trabajo de ideas y como activista del abuelo materno de Carme Chacón aparecen publicadas en la «Enciclopedia del anarquismo en España», publicada por la Asociación Isaac Puente en 2008 y en el «Esbozo de una Enciclopedia del Anarquismo español» de Miguel Íñiguez.

Francisco Piqueras escribió prácticamente hasta su último aliento, demostrando un carácter tenaz e incansable que, esto sí, ha heredado con toda seguridad su nieta, la primera ministra de Defensa en España y, el tiempo dictaminará, si la primera presidenta del Gobierno de la Nación.