Jaume Matas, expresidente de Baleares
Jaume Matas, expresidente de Baleares - EFE

Matas se enfrenta a una posible cuarta pena de prisión en el marco del caso Palma Arena

En el juicio del caso Ópera la Fiscalía ha pedido un año de cárcel para el expresidente balear por tráfico de influencias, mientras que la defensa ha solicitado la libre absolución

Palma de MallorcaActualizado:

La Audiencia Provincial ha acogido este jueves la tercera y última jornada del nuevo juicio contra el expresidente balear Jaume Matas. En esta ocasión, el exmandatario mallorquín se ha sentado en el banquillo por la pieza separada número 3 del caso Palma Arena, conocida como el caso Ópera. Dicha pieza trata sobre la presunta contratación irregular, a principios de 2007, del arquitecto Santiago Calatrava para que elaborase un anteproyecto para la construcción de un futuro palacio de la ópera en Palma.

A lo largo del juicio, la fiscal Anticorrupción Laura Pellón ha modificado su solicitud inicial de un año y tres meses de cárcel para el expolítico popular, pidiendo finalmente sólo un año de prisión. Asimismo, ha solicitado diez años de inhabilitación para Matas, por un supuesto delito de prevaricación. De ese modo, el exmandatario isleño se enfrenta ahora a una posible cuarta pena de prisión vinculada al caso Palma Arena, que ha llegado a contar con un total de 28 piezas separadas.

Cabe recordar que por una de las piezas ya juzgadas y resueltas, Matas debió cumplir entre 2014 y 2015 una condena de nueve meses y un día de cárcel por tráfico de influencias, en concreto, por favorecer a un amigo periodista con una subvención. Más recientemente, en febrero de este año, el tribunal del caso Nóos condenó al expresidente balear a tres años y ocho meses de cárcel por un delito de prevaricación —en concurso con falsedad y malversación— y otro de fraude. Dicha pena se encuentra recurrida en la actualidad ante el Tribunal Supremo.

Posteriormente, la pasada semana Matas fue juzgado en el marco de las piezas 8 y 9 del caso Palma Arena, que fueron juzgadas como una sola. En este caso, Anticorrupción pide tres años de cárcel para el exmandatario isleño, al que atribuye los delitos de fraude a la Administración y prevaricación en concurso con falsedad, por la presunta contratación irregular de los tres arquitectos que construyeron el velódromo, Ralph Clemens Alexander Schürmann y los hermanos García Ruiz.

Multa de 1,2 millones

En cuanto al juicio del caso Ópera celebrado esta semana, la Fiscalía no sólo ha pedido un año de prisión para Matas, sino que además ha decidido multiplicar por diez la indemnización que le exige ahora. Así, el Ministerio Público quiere que el expresidente abone 1,2 millones de euros en concepto de responsabilidad civil, en lugar de los 120.000 euros que solicitaba antes del comienzo de la vista oral. La Abogacía de la Comunidad se ha adherido a dicha petición. Por su parte, el abogado de Matas, José Zaforteza, se ha opuesto a que su cliente tenga que abonar la citada indemnización. Asimismo, ha pedido la libre absolución de Matas.

Cabe recordar que en el tramo final de su segunda legislatura como presidente, Matas anunció en abril de 2007 que si volvía a resultar elegido en las elecciones autonómicas de mayo de aquel año, impulsaría la construcción de un palacio de la ópera en la bahía de la capital balear. Matas tenía previsto mostrar públicamente el citado anteproyecto en aquellas fechas, pero la presentación fue suspendida por la Junta Electoral. En los citados comicios autonómicos, el PP perdió la mayoría absoluta con que contaba. Matas fue relevado entonces al frente del Govern por el socialista Francesc Antich, quien descartó de inmediato ejecutar el mencionado proyecto.

El Gobierno balear tuvo que pagar en su momento 1,2 millones de euros a Calatrava por el citado anteproyecto y por dos maquetas, a pesar de que el proyecto en sí de un palacio de la ópera no llegó a ejecutarse nunca.

Contrato de Calatrava

En la primera jornada del juicio celebrado esta semana, Matas reconoció ante el tribunal que fue él quien decidió contratar a Calatrava, si bien luego se habría desligado del proceso de tramitación administrativa que se siguió a continuación. Matas señaló el martes que Calatrava era, por su doble condición de arquitecto e ingeniero, la única persona capacitada para poder realizar una infraestructura de esas características y para remodelar además la zona de la bahía de Palma. En ese contexto, el expresidente se mostró convencido de que la capital balear contará algún día con el palacio de la ópera diseñado por Calatrava.

Por su parte, el arquitecto valenciano, que declaró ayer en calidad de testigo, defendió ante el tribunal la vigencia de su propuesta y señaló que estaría encantado de poderla presentar ahora públicamente. Asimismo, reconoció que empezó a trabajar en el citado anteproyecto sin un contrato formal, tras una primera reunión con Matas en Roma, a la que siguieron dos encuentros más en Palma. El contrato fue firmado finalmente en abril de 2007.

Según ha expuesto este jueves la fiscal en su alegato final, Matas habría encargado el anteproyecto del palacio de la ópera por razones electoralistas y habría controlado personalmente toda la tramitación de esa iniciativa. El abogado del expresidente ha rechazado, por su parte, dicha argumentación.

La fiscal también ha pedido al tribunal, por otra parte, que se deduzca testimonio contra el exconsejero de Educación Francesc Fiol, que declaró esta semana en calidad de testigo. La fiscal cree que Fiol habría faltado a la verdad durante su comparecencia ante el juez. El exconsejero explicó el pasado martes que Matas le habría comunicado a principios de 2007 que el coste del citado anteproyecto rondaría el millón de euros.