MIguel Bernad, secretario general de Manos Limpias
MIguel Bernad, secretario general de Manos Limpias

Manos Limpias no presenta cuentas ni celebra las asambleas que obligan sus estatutos

MadridActualizado:

La situación interna del Colectivo de Funcionarios Públicos Manos Limpias es un polvorín. El secretario general, Miguel Bernad, ha perdido en los últimos años a quienes formaban su círculo más estrecho. El origen del cisma está precisamente en la recogida de más de cien mil euros entre afectados de la estafa de los sellos de Afinsa y la entrada en el sindicato de la abogada Virginia López Negrete.

Algunos como Fernando Martínez Dalmau comenzaron a ver «cosas extrañas» y a hacer preguntas incómodas. Martínez Dalmau, que llevaba los temas de seguridad de Manos Limpias y realizaba todo tipo de tareas, decidió dejar el sindicato porque los números no le cuadraban. Asegura a ABC que nunca se han presentado cuentas y ni tan siquiera se celebran las asambleas anuales que marcan los estatutos. Su versión la corroboran media docena de abogados, procuradores y otros miembros y colaboradores del sindicato.

«Las actas que ha presentado Miguel Bernad para renovar los cargos son falsas porque se hacían sin haber celebrado la asamblea», corrobora uno de ellos, que se muestra dispuesto a declararlo «donde me llamen si alguien se atreve a negarlo».

«Nunca hemos visto cuentas del sindicato ni se sabe qué pasaba con las fianzas de los casos en los que estábamos personados cuando los juzgados las devolvían», denuncia otro en conversación telefónica con ABC.

Una de las bajas más sensibles de Manos Limpias ha sido la de su coordinador, Pablo Cañete, un histórico del sindicato que, «harto de lo que ahí estaba pasando, le dijo a Miguel que lo dejaba». «Hay cosas muy feas que podían estallar, como ha pasado con lo de Afinsa», alerta otra fuente de forma confidencial. Este diario intentó ayer sin éxito recabar la versión de Miguel Bernad.

Abogados que han llevado varios casos de Manos Limpias, como Antonio Alberca o Montse Suárez, también salieron precipitadamente del sindicato. En este caso se registró un crudo enfrentamiento con Virginia López, ahora investigada por apropiación indebida. López intentó sin éxito que el Colegio de Abogados de Madrid (ICAM) reprendiera a Suárez, pero su denuncia fue archivada.

También entregó un escrito en el Decanato de los Juzgados de Palma de Mallorca para que Montse Suárez «no interviniera en programas de televisión en nombre de Manos Limpias». El sindicato está actualmente personado, entre otros, en el caso Nóos.