Jaime de Rábado en la Feria de Defensa Eurosatory, celebrada en París recientemente
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Entrevista

Jaime de Rábago, presidente de Tedae: «Para la industria es vital activar el ciclo inversor de Defensa»

La patronal que engloba a 77 empresas y 56.000 empleos espera continuidad en el nuevo Ministerio

MadridActualizado:

Jaime de Rábago es desde hace seis meses el presidente de Tedae, la asociación española que engloba a las empresas tecnológicas de defensa, seguridad, aeronáutica y espacio. Está integrada por 77 empresas que facturaron 11.189 millones de euros en 2017, generando 56.119 empleos de alta cualificación y reinvirtiendo un 11% de su facturación en I-D+i.

Compañías como Airbus, Navantia, Indra, Santa Bárbara Sistemas, Sapa, Uro, Thales España, Expal, MBDA, Hisdesat o Instalaza pertenecen a ella. Tedae celebrará este miércoles su asamblea general ordinaria con la vista puesta en los pasos que dará la nueva ministra de Defensa, Margarita Robles, en materia industrial.

Robles debe decidir si continúa con las inversiones ya planeadas por su antecesora para las Fuerzas Armadas con proyectos como las nuevas fragatas F-110, el vehículo blindado 8x8, los nuevos aviones de reabastecimiento o el submarino S-80, entre otros. «Creemos que estos programas deben seguir en la agenda del Gobierno», subraya.

¿Qué esperan del nuevo Ministerio de Defensa?

Esperamos que haya continuidad en la política que se planteó en las últimas legislaturas. Es decir, la obsolescencia que sufren las Fuerzas Armadas hay que corregirla. Y esto no sólo lo dice la industria sino también voces mucho más autorizadas como el propio jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad). Puede haber cambiado el Gobierno pero no han cambiado ni las Fuerzas Armadas ni sus necesidades. Necesitamos continuidad en el establecimiento del nuevo ciclo inversor que palie algunas de las urgencias más serias. Para nosotros es vital que se active de una vez el nuevo ciclo inversor: muchas empresas, no sólo las grandes sino también las pymes y cadenas de suministro, dependemos de ello. Consideramos fundamentales los programas que se habían anunciado, que derivaban de necesidades recopiladas por las Fuerzas Armadas.

¿Ha percibido preocupación en el sector por el cambio de Gobierno?

Nuestras industrias necesitan de certidumbres. Lógicamente un cambio político modifica esa certidumbre que había antes. Hay que tener en cuenta que las inversiones en este sector se realizan a muy largo plazo. Las decisiones se toman en base a realidades, y esas realidades sólo se pueden hacer si se confirman los temas que estaban planeados.

Además, estamos en un momento crítico en la UE, que quiere potenciar sus capacidades de defensa.

No diría que es un momento crítico pero sí importante. Por primera vez se corrige una anomalía histórica en la UE: no hablar de Defensa de forma estructurada. Tras la corrección de esta anomalía en el Consejo Europeo de finales de 2016, todo ahora es Europa. Y eso nos va a obligar, con una hoja de ruta fijada, a llevar a cabo proyectos industriales conjuntos. A eso hay que sumar que estamos a las puertas del nuevo ciclo inversor en España. Es un momento importante para nuestras Fuerzas Armadas y la industria que le tiene que servir.

¿Echa en falta más apoyo institucional a una industria como la de Defensa?

El apoyo es cada vez mayor. La colaboración es absoluta con el Ministerio de Defensa a través de la DGAM (Dirección General de Armamento y Material), dentro de la Secretaría de Estado. El Ministerio hace diplomacia industrial de defensa.

Sin ese apoyo de «gobierno a gobierno» es difícil exportar en un mercado tan competitivo...

Esa exportación, de más del 81% en defensa, no se hubiera conseguido si no hubiéramos tenido en España nuestros propios programas. Dos unidades como el LHD Juan Carlos I, nuestro buque insignia, se vendieron a Australia, o los vehículos de Santa Bárbara Sistemas se colocan también en Reino Unido. Son dos ejemplos.