Agentes de la Guardia Civil durante el registro de la casa de Huércal en al que se cometió el crimen
Agentes de la Guardia Civil durante el registro de la casa de Huércal en al que se cometió el crimen - Ep

Filicida de Almería«Le hemos quitado la custodia pero a cambio de enterrar a nuestro niño»

La filicida de Almería ingresa en prisión sin fianza por el asesinato de su hijo de siete años

Madrid Actualizado: Guardar
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A la misma hora en que la familia Fernández, destrozada, enterraba a Sergio, su hijo, su nieto, su sobrino, de solo siete años, Ana María B. L., la madre que lo asesinó, ingresaba en prisión por orden del juez de Primera Instancia e Instrucción 4 de El Ejido (Almería). Ningún mecanismo de protección se había activado para salvar la vida de la criatura, pese a las reiteradas denuncias interpuestas y las llamadas que hicieron a todas las puertas. El lunes una juez concedió la guarda y custodia a Sergio Fernández, el padre, pero él, que esperaba ansioso la decisión, solo se enteró cuando su hijo ya estaba muerto.

« Hemos conseguido quitarle la custodia a una madre, algo increíble en este país, pero a cambio de enterrar a nuestro niño», clamaba ayer devastado uno de sus familiares directos en conversación telefónica con ABC. Habían pasado tres horas del sepelio del pequeño en Alcolea (Almería). Su relato sobrecogedor es un recorrido por unos fallos clamorosos. «Yo personalmente he presentado cuatro denuncias, he ido a los servicios sociales de Huércal, a Almería, a Berja, a Lújar, hemos acudido a los servicios de Protección al menor, a la Guardia Civil, a la Justicia... y todos se han puesto de perfil porque es una mujer».

Los abuelos paternos del niño, su padre, toda la familia había denunciado que Ana María, la madre, que tenía la custodia desde que denunció a su pareja por malos tratos, y la mantuvo pese a que él fue absuelto, maltrataba a su hijo. «Le decía que se lo quería llevar a un sitio oscuro para que no lo encontráramos, que lo quería tirar a un pozo... solo pensamos en lo que ha tenido que sufrir nuestro niño».

Este familiar asegura que la directora de los Servicios Sociales de Huércal, donde vivía el niño con su madre, le dijo que iban a hablar con el colegio (faltaba con frecuencia a clase sin que saltaran las alarmas), que se iban a entrevistar con el pequeño y visitarían la casa. «No han hecho nada, me dieron cita para el día 24, después de dos meses intentado que actuaran».

El pasado 6 de septiembre, Sergio Fernández cada vez más preocupado por lo que su hijo le contaba y lo que él veía cuando estaban juntos presentó una demanda de modificación de medidas en la que solicitaba que se le concediera a él la guarda y custodia del menor.

El día 4 de octubre se celebró una vista en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Almería para dilucidar la demanda y tres días más tarde la magistrada acordó en una nueva sentencia que la guarda y custodia de Sergio se atribuyera al padre. «Después de la vista, ella entró a hablar con la jueza hasta que la echaron. ¿Cómo es posible que su padre no supiera que le habían dado la custodia y ella sí? Le iban a quitar la casa y la manutención del niño. E hizo lo que hizo. Matar a su propio hijo».

La familia asegura que recibían hasta cien llamadas de Ana María, que los acosaba, que intentaba volver con su expareja al que había denunciado en falso, pero sobre todo que no cuidaba a su hijo. «El niño nos llamaba pidiendo socorro. Se escondía debajo de la cama cuando ella venía a Alcolea a recogerlo y contaba los días para volver. ¿Por qué nadie hizo nada?».