Golpe a golpe

N.C. | MADRID
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Setenta y siete en total; 36 de ellos en Francia. Es la lucha contra ETA en cifras. Setenta y siete terroristas que han pasado a engrosar la ya amplia lista de detenidos y encarcelados de la banda. Y lo han hecho en lo que llevamos de año. El camino hacia el fin, paso a paso, golpe a golpe, de una barbarie anacrónica en una democracia como la española.

Las capturas de los criminales etarras ha sido, en muchas ocasiones, fruto de la fluida colaboración entre España y Francia en la lucha contra ETA. Así, las detenciones de ayer en la localidad de Carnac se suman a las de Iurgi Mendinueta (uno de los hombres de confianza del ex jefe Txeroki»), Joanes Larretxea e Ibai Sueskun, ocurridas la pasada semana también en territorio galo.

Entre las operaciones más importantes figuran la desarrollada el 18 de abril en Montauriol (Francia), donde fueron detenidos el jefe militar etarra Jurdan Martitegi y otros dos terroristas. De forma paralela, eran capturados en el País Vasco otros seis individuos que iban a integrarse en un nuevo «comando».

El 23 de junio, la Policía desarticuló en Guipúzcoa un grupo de «legales» preparado para atentar de forma inmediata. Disponían, al menos, de 75 kilos de explosivo.

Apenas dos días después, Francia asestaba otro golpe a los terroristas y detenía a los responsables del aparato de información de la banda.

El 4 de julio, en una operación conjunta, caían en Pau Asier Borrero, Itziar Plaza e Iurgi Garitogoitia, tres de los elementos más buscados de ETA. Un mes después, se producía la captura de tres miembros del aparato militar etarra a ambos lados de la frontera. Su misión: suministrar armas a los comandos.

Destacado fue el arresto, la pasada semana, de diez batasunos que trataban de resucitar Batasuna, tal y como ETA les había ordenado.