José Luis Martínez Almeida y Begoña Villacís, en el Ayuntamiento de Madrid - ABC

Casado prepara cambios en el PP para «evolucionar» en los territorios

Génova aprovecha las negociaciones de pactos en toda España para buscar «talentos»

MadridActualizado:

En Génova no ha habido tiempo para resacas después del «súper sábado», marcado en el PP por la reconquista de su joya más preciada, el Ayuntamiento de Madrid. Las conversaciones entre su secretario general, Teodoro García Egea, y el de Ciudadanos, José Manuel Villegas, continuaron ayer para avanzar en las estructuras de los nuevos gobiernos municipales. El número dos del PP no ha dejado de hablar ni un solo día desde el pasado 26 de mayo con José Manuel Villegas, por un lado, y con el portavoz parlamentario de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, por otro. Por separado, pero todos con un objetivo común.

Fuentes de la dirección nacional del PP subrayan que el reto compartido ahora es que los gobiernos municipales formados actúen «con una sola voz, como un órgano realmente colegiado en el que no se distinga el partido de que cada representante». En el PP aseguran que sería un primer paso hacia su ansiada «reunificación» del centro-derecha. «Los gobiernos deben actuar como si fueran un solo partido, y eso pasa por adoptar de forma consensuada todas las decisiones. Es un primer paso hacia la reunificación», una meta que se plantean a largo plazo. De momento, los populares destacan que los tres partidos se han puesto de acuerdo «en los ejes de actuación», lo que consideran «un buen síntoma». «Si estos gobiernos salen bien, serán el germen de una gran coalición para el Gobierno de España», adelantan.

Ahora, después de sellar acuerdos municipales a lo largo y ancho de España, en la dirección nacional del PP hacen un primer balance de la experiencia. Su conclusión es que el PP necesita cambios internos para actualizar sus estructuras territoriales. «El PP tiene que trabajar para ir evolucionando. El partido tiene carencias estructurales, hace falta más comunicación interna con los territorios, más vías de contactos con Génova, que necesita que la información llegue a todas partes para que haya un solo mensaje», aseguran fuentes populares. «Es imprescindible que Génova evolucione del siglo XX al XXI», sentencian.

En esa línea, los cambios irán dirigidos a una «evolución de todas las estructuras para que sean más actuales y se adapten a las necesidades que tiene el partido». En Génova sostienen que los cambios deben ir dirigidos a conseguir «un partido más abierto y colaborativo, permeable a las necesidades de los territorios, con personas que conozcan muy bien el PP por dentro». Valorarán de forma especial la experiencia en ese sentido.

El núcleo duro de Génova ha aprovechado estas semanas de intensas negociaciones y de contactos con los candidatos por toda España para actuar como «ojeadores» en busca de talentos. La renovación dentro del PP afronta así una segunda fase, tras la iniciada en el congreso nacional del pasado verano, que afectará a las comunidades y a las relaciones de Génova con cada uno de los territorios.

Perfil del portavoz

En la dirección nacional no quieren entrar en quinielas sobre esos cambios, ni tampoco sobre el nombre del portavoz parlamentario, que sigue pendiente. Pablo Casado aplazó la decisión de su nombramiento hasta que estén todas las negociaciones concluidas, y hasta la posible investidura de Sánchez. Pero el perfil que se busca sí está definido. En Génova dan estos detalles:«Debe ser de la máxima confianza del núcleo duro del partido, preparado, o preparada, para afrontar los retos que el PP tiene sobre la mesa, y con capacidad de hablar con todos los partidos en el Congreso, no solo de centro-derecha. Vamos a tener que hablar, consensuar y llegar a acuerdos para sacar adelante iniciativas, y eso requiere habilidades de negociación y diálogo».

Por ahora, el PP se centrará en culminar las negociaciones con Ciudadanos y Vox, para cerrar la composición de los gobiernos municipales, y para cerrar los pactos en las comunidades donde ven posible gobernar.

Fuentes de la dirección nacional del PP son partidarias de que la composición de los gobiernos que surjan de los pactos «sea sensible» a los partidos que los apoyan. Es decir, defienden la participación de Vox en esos gobiernos. «Su apoyo debe reflejarse en la estructura y la acción de Gobierno», subrayan. El principal obstáculo sería el rechazo frontal de Ciudadanos, pero el PP ve un posible cambio, después de que Vox apoyara al partido de Rivera en varios ayuntamientos.

Pactos autonómicos

El reto prioritario en las próximas semanas serán los pactos autonómicos. La sorpresa podría saltar en Canarias, donde el PP ve más que posible conseguir la presidencia del Gobierno regional, con el apoyo de Coalición Canaria y Ciudadanos. Tampoco da por perdido Aragón. Los populares están dispuesto a apoyar a un presidente de Ciudadanos, pero les faltaría el respaldo del PAR, que de momento ha firmado un preacuerdo con el PSOE. «El PAR debe decidir si opta por el bloque de izquierdas o por un Gobierno centrado presidido por Ciudadanos, del que formen parte el PP y el propio PAR», advierten.