David Pla e Iratxe Sorzábal - ABC

La detención de Pla y Sorzábal, certificado de defunción de ETA

Los arrestados están detrás de todas las decisiones de la banda en los últimos años. Su detención era el principal objetivo de las fuerzas de seguridad

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«O ETA se disuelve de forma voluntaria, o la disolverán las Fuerzas de Seguridad», ha repetido en varias ocasiones el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Pues bien; la detención esta mañana en Francia de los dos principales jefes de ETA, David Pla eIratxe Sorzábal, demuestra que la afirmación estaba lejos de ser una bravata, sino el resultado de las informaciones en poder de las Fuerzas de Seguridad. El arresto, realizado esta mañana por la Policía gala gracias a las investigaciones del Servicio de Información de la Guardia Civil supone, según todas las fuentes consultadas por ABC, el certificado de defunción de la banda. Quizá por eso bautizó las pesquisas como «operación Pardines», en recuerdo de la primera víctima de estos asesinos. «Él fue el principio de esta locura y acabamos de escribir el final», señalan las fuentes del caso.

Los detenidos estaban manteniendo una reunión del comité ejecutivo de ETA, momento que las fuerzas de seguridad aprovecharon para proceder a estos arrestos. En la operación se ha detenido además al propietario de la casa y a una cuarta persona, que en el momento de escribir esta información estaba sin identificar. En algún momento se ha especulado con que se trataba de un Ternera -bien el padre, José Antonio Urruticoetxea, Iosu Ternera, o su hijo Egoitz- pero los medios consultados insisten a ABC que ninguno de ellos está entre los arrestados. Se está a la espera, por tanto, de esa identificación.

Sorzábal y Plaestán detrás de todas las decisiones de la banda en los últimos años. Su detención, que se ha producido en una casa rural de la localidad de Saint-Étienne-de-Baïgorry, Departamento de Pirineos Atlánticos, era el principal objetivo de las fuerzas de seguridad en lo que se refiere a la lucha contra la trama terrorista.

Pla y Sorzábal eran los dos últimos terroristas liberados que le quedaban a ETA y fueron quienes leyeron el comunicado en el que la banda anunció el cese definitivo de la violencia, en 2011. Además eran los encargados de negociar con el Gobierno de Rajoy en Oslo, una negociación a la que sin embargo no acudió el Ejecutivo. Por ese motivo fueron expulsados de Dinamarca.

Sorzábal participó en el secuestro de Miguel Ángel Blanco

Sorzábal tiene un amplísimo historial delictivo. De hecho, ha formado parte de numerosos comandos de la banda terrorista y se le atribuyen al menos tres asesinatos, además de quince delitos de terrorismo. Además parece que jugó un papel importante en el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP de ETA cuya muerte marcó el principio del fin de la banda. Las investigaciones la apuntan como la mujer que alquiló la bajera en la que estuvo secuestrada la víctima.

La presunta etarra ha protagonizado multitud de escapadas. Un ejemplo es su huida en 2009 cuando se escabulló tras sufrir un accidente de coche en las cercanías de Allegre, en Francia, junto a Iurgi Mendinueta. Antes de darse a la fuga, ambos escondieron un ordenador en un bosque de las proximidades, donde los investigadores hallaron una foto de Sorzábal con un niño de corta edad.

Nacida en Irún en 1971, está imputada por dos asesinatos -el del agente de la Ertzaintza Román Doral en 1996 y el de la valenciana Josefina Correza en 1995-, otros dos atentados en grado de tentativa, quince delitos de terrorismo y uno por integración de banda armada.

Pla, miembro del zuba

Pla, por su parte, fue detenido fue detenido en Hendaya (Francia) el 16 de abril de 2010, acusado de ser el máximo responsable de una red que supuestamente hacía funciones de enlace entre los presos y la dirección de la banda. Tras comparecer ante un juez de París fue puesto en libertad el 19 de abril. Nada más salir de prisión se incorporó directamente al zuba.

Nacido en 1975 en Pamplona, antes de ese episodio había sido arrestad, junto a Aitor Lorente, el 28 de julio de 2000 por Policía en Zaragoza, en una operación en la que se localizaron un piso franco con documentación y una bomba lapa lista para ser utilizada, informa Efe. Según fuentes de la lucha antiterrorista, los etarras podrían haber estado recabando información para atentar contra el entonces alcalde de Zaragoza, el popular José Atarés.

La operación ha sido fruto de la estrecha colaboración entre la Guardia Civil y la Direction Générale de la Sécurité Intérieure (DGSI) francesa.