Momento en el que la Policía se lleva a uno de los detenidos - abc

Los yihadistas detenidos en Cataluña organizaban citas de seguridad en una mezquita

Lo hacían fuera de las horas de rezo y utilizaban también domicilios particulares para adoctrinar y captar seguidores

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Los dos detenidos en la operación llevada a cabo por la Comisaría General de Información, en colaboración con la Brigada Provincial de Barcelona, son dos individuos de nacionalidad marroquí, eran responsables de una célula asentada en España para recopilar y distribuir propaganda de enaltecimiento del Estado Islámico (Daesh), y al mismo tiempo organizaban encuentros privados para sumergir a los nuevos adeptos en un proceso de máxima radicalización que les pusiera en la antelsala de la yihad operativa.

Los lugares elegidos para estas citas eran una mezquita de la zona, afin a la corriente salafista, o domiciliso particulades, de ellos o de personas de su máxima confianza. Los encuentros eran siempre a puerta cerrada, rodeados de las máximas medidas de seguridad, y el momento escogidos eran las horas en las que no había rezos. Allí les acababan de imbuir personalmente el ideario terrorista del que ya habían comenzado a contaminarse a través de la propaganda vía internet.

Ocho meses de investigación

La operación policial se inició el pasado mes de septiembre, cuando los agentes pusieron el foco en la monitorización de una célula dirigida por los ahora detenidos, en la localidad de Cornellá del Llobregat, (Barcelona). Ambos captaban, radicalizaban y adoctrinaban a nuevos militantes para servir en un futuro a la organización terrorista Daesh.

Según ha informado el Ministerio del Interior, los objetivos de los integrantes de la célula hoy desmantelada eran:

La obtención de contenidos propagandísticos de la organización terrorista Daesh en origen, tomándolos directamente de distintas páginas webs creadas, alimentadas y controladas por esta organización.

La difusión masiva de este material propagandístico terrorista entre simpatizantes, adeptos y futuros militantes, facilitando con su actividad el acceso multitudinario a contenidos de índole terrorista. Para ello utilizaban perfiles de Facebook y mensajería whatsapp.

Introducción de contenidos radicales de producción propia con carácter complementario, que se añaden a los contenidos directamente obtenidos de la organización terrorista, en un intento de adaptación y mayor aceptación por parte de los destinatarios finales.

Los contenidos eran de dos tipos: bien claramente propagandísticos, en los que se ensalzan al Daesh exhibiendo victorias militares, logros sociales y demás supuestas virtudes claramente maquetadas para su atractiva difusión masiva. O bien extremadamente radicales, de demoledora crudeza, en el marco de la estratégica seguida por el autoproclamado Estado Islámico para la difusión del «Terror Informativo» entre la sociedad occidental. Estos últimos fundamentalmente en forma de vídeos contienen actos violentos seleccionados y maquetados de forma estudiada en los que se enaltece claramente la violencia terrorista y además se menosprecia y humilla a las víctimas. La operación continúa abierta.