Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía
Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía - efe

¿Por qué el PP y Susana Díaz quieren un sistema de doble vuelta?

Díaz abre un debate que Sánchez rechazó hace meses, cuando Cospedal lo propuso por primera vez. El PP es partidario de una reforma electoral que garantice que gobierne la lista más votada

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«La segunda vuelta para la elección de alcaldes es una buena propuesta». Estas palabras las pronunció la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en septiembre del año pasado, entrevista por ABC. El PP quiso introducir el debate para una reforma electoral que garantizase el gobierno de la lista más votada en los ayuntamientos, pero la resistencia del PSOE aplazó la cuestión hasta después de las elecciones municipales. El lunes, en su discurso de investidura, Susana Díaz propuso generalizar la segunda vuelta para elegir desde alcaldse hasta el presidente del Gobierno.

La presidenta en funciones de la Junta de Andalucía planteó llevar a cabo cuantas reformas sean necesarias, «incluida la constitucional», de cara a establecer una segunda vuelta electoral si en la primera algún candidato no alcanza la mayoría absoluta. Esta segunda vuelta sería para las elecciones municipales, autonómicas y generales.

Poco antes, en un desayuno informativo celebrado en Madrid, el presidente de Extremadura, José Antonio Monago, anunció que, si gana, propondrá celebrar una consulta popular para cambiar la ley electoral que decida si debe gobernar la lista más votada, reducir el número de diputados y bajar el umbral de votos necesarios para que los partidos entren en el Parlamento regional.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez-Feijóo, también en Madrid, se mostró partidario hace unos días de una reforma que permita ser alcalde o presidente autonómico al partido más votado, incluso con segunda vuelta si es necesario. Feijóo advirtió del riesgo de que la fragmentación parlamentaria dé lugar a «un panorama balcánico y volcánico» basado en la incoherencia. Otros dirigentes del PP apoyan esta idea, entre ellos Esperanza Aguirre y Luisa Fernanda Rudi.

Apuros de Susana Díaz

Las dificultades de Susana Díaz para formar gobierno en Andalucía han anticipado el escenario que quedará tras los comicios del 24-M. La irrupción de Ciudadanos y Podemos dificultará la formación de mayorías estables de gobierno. Los partidos no descartan que la aritmética electoral provoque que se repitan elecciones.

El sistema de doble vuelta consiste en que, cuando un candidato no consigue la mayoría absoluta en la primera convocatoria, se celebra una segunda votación entre los dos primeros candidatos. El ganador es el encargado de formar gobierno, con una mayoría estable y sin tener que depender de los partidos de la oposición. Este sistema beneficia a los partidos más votados, hasta ahora PP y PSOE, que pese a ver minada su base electoral podrían seguir gobernando sin someterse a las exigencias de terceras y cuartas formaciones. La segunda vuelta sacrifica la proporcionalidad por la gobernabilidad.

En Francia, el presidente de la República se elige de esta manera. La segunda vuelta electoral también se aplica en Eslovenia, Portugal, Finlandia o Eslovenia, y en países sudamericanos como Argentina, Colombia a Guatemala.

El Gobierno, partidario

El Gobierno es partidario de abrir un debate sobre la doble vuelta, pero siempre que se circunscriba al ámbito autonómico. El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, aclaró que para aplicarla en unas elecciones generales haría falta una reforma de la Constitución.

El PP quiere incluir en su programa esta propuesta, pero para que entre en vigor en futuras elecciones, no en la cita de finales de año. Ayllón recordó ayer que Rajoy ya planteó este debate y el PSOE se opuso. «Rajoy fue criticado por muchas fuerzas políticas como el PSOE, que ahora ve que como la situación le afecta a ellos mismos, lo plantea», dijo.

Pero la Dirección Federal del PSOE dejó ayer claro que Susana Díaz va por libre con su propuesta de segunda vuelta electoral y no garantiza que vaya a incluirla en el programa para las elecciones generales. El cambio de sistema electoral no ha sido aprobado por la Conferencia Política del PSOE, y ya se verá si lo hacen en el «marco» del debate programático en próximos meses.

Reformar la Constitución

Elegir al presidente del Gobierno en segunda vuelta y no a través del Congreso obligaría a cambiar al menos cuatro artículos fundamentales de la Constitución cuya reforma exige mayoría reforzada, disolución de Cortes y referéndum. Según constitucionalistas consultados por Ep, esa elección directa del presidente del Gobierno choca con lo que la Constitución establece en varios artículos, empezando por la definición de España recogida en el artículo 1.3 del Título Preliminar, donde se fija la monarquía parlamentaria como forma política del país.

Una Monarquía parlamentaria supone que es el Parlamento quien elige al Poder Ejecutivo, pues el presidente ha de ser elegido por el Congreso tras superar una Sesión de Investidura. Pero la propuesta de Susana Díaz es que el presidente sea elegido directamente por los ciudadanos, al estilo de repúblicas presidencialistas como Francia o numerosos países suramericanos.

Del mismo modo, el artículo 68.2 del Título III de la Constitución establece que los ciudadanos eligen el Congreso en circunscripciones provinciales, dando por hecho que luego el Parlamento elige al presidente del Gobierno, que puede no ser diputado ni candidato en esos comicios.

La idea de Susana Díaz, en cambio, es que los ciudadanos elijan directamente al presidente del Gobierno, lo que supondría que los candidatos tendrían que presentarse en todo el territorio nacional, y no sólo en la circunscripción de Madrid, y, en consecuencia, ya no valdría el sistema de listas provinciales.

Procedimiento agravado de reforma

Además, el apartado d) del artículo 62 del Título II que regula la Corona, y también el artículo 99 del Título IV que habla del Gobierno y de la Administración, señalan que una de las funciones del Rey es proponer candidato a la Presidencia del Gobierno una vez escuchados los líderes de los grupos parlamentarios; con la idea de Susana Díaz el papel del Jefe del Estado quedaría vacío de contenido porque el candidato tendría que ser el más votado en la segunda vuelta y las consultas de Zarzuela ya carecerían de sentido.

Tocar el Título Preliminar (la definición política de España) y el Título II de las funciones del Jefe del Estado exige un procedimiento agravado de reforma constitucional: mayoría de dos tercios en el Congreso (233 diputados frente a los 210 que supone los tres quintos de la reforma ordinaria), disolución de las Cortes y elecciones generales para que el nuevo Parlamento ratifique la reforma con esa misma proporción, y finalmente un referéndum para que los ciudadanos den el visto bueno.