Susana Díaz celebra su triunfo electoral - afp
Resultados elecciones Andalucía

Andalucía se arroja cuatro años más en brazos del PSOE de Susana Díaz

La primera vez que se somete al dictado de las urnas, la dirigente socialista consigue la victoria, iguala a la baja los resultados de Griñán en 2012 pero no logra la mayoría absoluta. Se abre ahora el periodo de pactos o tendrá que gobernar en minoría

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No habrá alternancia de poder en Andalucía. Como no la ha habido en 35 años de democracia. Sigue siendo un bastión socialista. Las siglas ganadoras en las elecciones de este 22 de marzo de 2015 son las de un PSOE que confiere más fortaleza a su líder, Susana Díaz. No obstante, la probeta de ensayo que era este envite electoral demuestra que el voto de la ciudadanía se ha dispersado, que la población ansía Parlamentos más fragmentados y que esta Comunidad abre en canal el mapa de formaciones para que el bipartidismo consolidado deje paso a un quintupartidismo definido. [Así hemos contado en directo la jornada electoral en ABC.es] Andalucía confía en la líder, embarazada, de 40 años y oriunda del barrio sevillano de Triana, a la espera también de ver si -como ha dicho en varias ocasiones- se queda en el Palacio de San Telmo o decide dar el salto a Madrid (tras su paso por el Senado de la capital y su vuelta a la capital hispalense como consejera de Presidencia). Se da la circunstancia de que la dirigente socialista nunca se había sometido al dictado de las urnas autonómicas (sí a las europeas, cuando también ganó el PSOE en la Comunidad sureña), puesto que cogió el relevo de su predecesor en el cargo como presidente de la Junta de Andalucía, el imputado por el escándalo del fondo de reptiles bautizado como «EREGate», José Antonio Griñán. Susana Díaz no mejora los datos de marzo de 2012, sino que reedita los 47 diputados que consiguió su formación hace tres años y se deja unos tres puntos porcentuales respecto al 39,5% de entonces, pero viendo en panorámica los resultados a la baja que le auguraban todas las encuestas y con la irrupción de partidos en auge como Podemos, sí logra satisfacer a las huestes socialistas. En la primera de las cruzadas electorales de este año preñado de comicios, la balanza se decanta a favor del PSOE y castiga al partido del Gobierno de la nación, el PP, con un candidato, Juan Manuel Moreno Bonilla, que se queda a gran distancia de los 50 diputados y el 40,6% de los votos logrados por Javier Arenas en 2012, en el mejor resultado conquistado por los populares en esta región. «No nos ha dado tiempo para consolidar las propuestas», se ha lamentado el candidato popular en su comparecencia ante los medios al filo de las 23.00 horas. Moreno ha asumido la derrota y también su proyecto para hacer oposición en la segunda fila del hemiciclo regional. Habrá tiempo para los análisis, pero el trasvase de papeletas conservadoras ha ido a parar a las arcas de Ciudadanos, que se ha llevado una gran tasa de los catorce puntos que caen los populares. Moreno sentará a 33 parlamentarios en la próxima legislatura, un mal resultado, sin medias tintas. Solo ha ganado en una de las circunscripciones territoriales, Almería, mientras que en las siete restantes lo ha hecho el socialismo. El candidato popular en la lista almeriense era, precisamente, Arenas.

Al descalabro del ex alto cargo del departamento que comandaba Ana Mato se suma el de Izquierda Unida que, bajo el mandato ya federal de un malagueño, el joven Alberto Garzón, se despeña por el abismo y se deja más de la mitad de los sufragios, al bajar de 12 a 5 diputados. Solo un 6,9% de los casi seis millones y medio de andaluces llamados a votar han escogido esta opción. Tampoco hay posibilidad del bipartito que frustró Díaz con su convocatoria de elecciones, puesto que la suma de PSOE e IU no alcanza los 55 diputados en que está fijado el listón de la mayoría absoluta. Lo que deja claro esta batalla en las urnas es la irrupción con fiereza de la formación violeta, que ha devorado literalmente a IU: Podemos adelanta por la izquierda y se come el hueco perdido por el partido liderado por el profesor Antonio Maíllo, si bien también hay que extrapolar este dato a la expectativa elevada a los cielos por el CIS, que daba 26 diputados al plantel encabezado por la gaditana Teresa Rodríguez.

Afloran caras nuevas y «proyectos nacionales»

A los partidos convencionales y el emergente de Podemos, que se estrenaba en unos comicios autonómicos, se une Ciudadanos que sentó a dos diputados en las europeas del 25 de mayo de 2014 dando el salto por primera vez fuera del Parlamento catalán. Con una estructura nacional demasiado joven, en ciernes y sin tiempo para asentarse, los cuadros naranjas apenas cuentan con experiencia pero consolidan esa plataforma fuera de Cataluña al conseguir nueve diputados en el reparto de la Cámara andaluza. Más de 350.000 ciudadanos depositan su confianza en el partido de Albert Rivera y Juan Marín, su cabeza de cartel en la región, y superan con creces sus mejores augurios. Ciudadanos y «su cambio sensato» han llegado para quedarse y no se conforman con ser convidados de piedra. «Hay proyecto nacional», ha esbozado Rivera en su primera comparecencia en la sede de Ciudadanos en Sevilla.La pugna en Andalucía ha dado el pistoletazo inaugural a un largo año que definirá un nuevo escenario político en el país. La fotografía en esta jornada de comicios adelantados por Díaz y condicionados también por el auge -hasta hoy hipotético- de partidos como Podemos es la de la querencia por las minorías simples. El bipartidismo cae en más de 30 puntos porcentuales, de más del 80% de los votos cosechados hace tres años, a algo más del 62%. El castigo a los dos partidos convencionales es claro.

Podemos ha devorado a Izquierda Unida: los violetas ganan 15 diputados, e IU baja 7

El voto fragmentado de los andaluces llamados a las urnas ha propiciado que Podemos y Ciudadanos, con menos recursos, copen por primera vez en su historia 24 de los 109 escaños en la sede del Parlamento andaluz, y más aún, tengan en su haber la posibilidad de ser llave del nuevo gobierno que ocupe el Palacio de San Telmo.

Los casi medio millón de jóvenes que votaban por primera vez han inclinado los resultados a favor de las formaciones incipientes. El examen andaluz adivina también el arranque de un intrincado periodo de pactos de gobierno, reuniones de madrugada y ofrecimientos de consejerías a cambio de poder.

En la aptitud negociadora de Díaz puede encontrarse ahora un pacto de gobierno con Ciudadanos, cuyos 9 diputados consolidarían el bipartito en Andalucía, aunque los de Rivera-Marín se han autodescartado desde el primer momento; o la más factible coalición de los 47 diputados socialistas con los 15 de Podemos, pese a los dimes y diretes que se han dedicado en campaña. Lo interesante comienza este lunes 23 de marzo.