El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en Veracruz - efe

Rajoy, en Veracruz: «España vuelve a ser un magnífico país de oportunidades»

El presidente del Gobierno dispara su optimismo y prevé un crecimiento aún mayor en 2015

Actualizado:

El presidente Mariano Rajoy ha ofrecido en Veracruz (México) la cara más optimista de su discurso ante las perspectivas de la economía española. En el Foro Empresarial previo a la Cumbre Iberoamericana que empieza este lunes, Rajoy ha afirmado que España «vuelve a ser un magnífico país de oportunidades para invertir», y ha asegurado que el año que viene podría crecer por encima del 2 por ciento previsto, si se mantiene el precio del petróleo y nos favorecen los tipos de cambio.

El presidente Rajoy aterrizó en Veracruz el sábado por la noche, acompañado por su esposa, Elvira Fernández, que ha asistido a todas las cumbres iberoamericanas hasta ahora. Rajoy dedicó la mañana de domingo a dar una larga caminata por esta histórica ciudad costera y portuaria de México. A primera hora de la tarde participó en el X Foro Empresarial Iberoamericano, en el que se reunieron 350 empresarios, 75 de ellos españoles. Entre otros, se encontraban representantes de Inditex, Iberdrola, BBVA y Santander. Junto a Rajoy participaron en su misma mesa la secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan, quien felicitó a España porque después de años muy duros ahora se encuentra a la cabeza del crecimiento en Europa. Por la tarde, el Rey Felipe VI y el presidente de México, Enrique Peña Nieto, clausuraron este Foro.

El jefe del Ejecutivo llegó a Veracruz especialmente relajado, en un buen momento para España desde el punto de vista económico y de reconocimiento internacional. Hace menos de un mes, recibió numerosas felicitaciones en el G-20, que se reunió en Brisbane (Australia), y ahora en Veracruz se repite el guión.

Rajoy tiene un relato que contar y lo explica allá por donde viaja. Así, primero recuerda la situación que atravesaba España en 2012, cuando él viajó a Los Cabos, también en México, para participar en la cumbre del G-20. Entonces él era «la estrella», pues todo el mundo hablaba de España, pero mal, y se preguntaba cuándo sería rescatada. Ahora, dos años después, el presidente del G-20 le invitó a abrir la primera sesión con una conferencia sobre las reformas estructurales y su influencia en la recuperación económica.

España ha pasado del negro al blanco en dos años, aunque quede mucho por hacer, como siempre apostilla Rajoy. Pero esa es su historia, reconocida por todo el mundo, como vuelve a comprobarse aquí en México. El presidente del Gobierno está orgulloso de los resultados que se están consiguiendo en España, que sitúa a nuestro país a la cabeza del crecimiento en Europa y que reforzará esa posición en 2015, con una previsión de crecimiento del 2 por ciento, que podría aumentar si el viento sopla algo a nuestro favor.

Así lo aseguró Rajoy, quien insistió en la importancia de la estabilidad presupuestaria para que la economía funcione, y defendió con fuerza algunas de sus reformas, como la laboral, la energética, la de administraciones públicas y la ley de Unidad de Mercado. «Las buenas políticas son aquellas que controlan el déficit público y la deuda pública, y hacen una economía más liberal y flexible», señaló.

Rajoy, recién llegado de España y en concreto del homenaje a la Constitución en el Congreso, todavía tiene en mente esa propuesta del PSOE de Pedro Sánchez que tal mal le ha sentado, como es la marcha atrás en el pacto de 2011 por el que se reformó el artículo 135 de la Constitución para fijar el principio de estabilidad presupuestaria. Al otro lado del Atlántico, Rajoy insistió en la importancia de «ser serios» en las reformas, en los pactos y en el cumplimiento de la estabilidad presupuestaria. Al presidente del Gobierno se le fue el tiempo hablando de la economía española y de sus reformas ante los empresarios, pero, como él mismo dijo, le gusta, y mucho, hablar de las perspectivas de la economía española para el futuro. Ahí sí que se siente cómodo en este momento.