El FMI se corrige y mejora sus previsiones sobre España
La presidenta del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde - efe

El FMI se corrige y mejora sus previsiones sobre España

Pronostica que en 2014 habrá crecimiento, aunque limitado al 0,2% del PIB, y una ligera baja del paro. El Fondo pide a la Fed que abandone los estímulos y suba los tipos

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha corregido la previsión a la baja de la economía española que sorprendentemente hizo en julio, cuando empeoró las cifras para España a pesar de que ya entonces el Gobierno de Mariano Rajoy ofrecía esperanzadores indicadores.

Un nuevo informe de Perspectivas de la Economía Mundial, presentado este martes en Washington en el marco de la reunión de otoño del FMI, apunta que España cerrará 2013 con un retroceso del PIB del 1,3% (en julio situaba la cifra negativa en 1,6%) y tendrá un crecimiento positivo del 0,2% en 2014 (en julio lo dejaba en 0%). El Gobierno español coincide en la previsión para este año, mientras que espera un crecimiento del 0,7% el próximo.

La recuperación está descansando sobre las economías avanzadasEl FMI acepta no solo que en 2014 habrá crecimiento de la economía española, sino que además habrá un descenso del paro, aunque mínimo. Estima que este ejercicio se cerrará con un desempleo del 26,9% de la población activa, mientras que el índice de paro 2014 será del 26,7% en 2014 (las cifras del Gobierno son 26,6% y 25,9%, respectivamente).

El FMI define el actual momento de la economía mundial como de “transición”, con una previsión de crecimiento global para este año del 2,9% y del 3,6% para el próximo. La recuperación está siendo posible porque las economías avanzadas “están adquiriendo fuerza gradualmente”, mientras que las economías emergentes, aunque siguen por delante en crecimiento, han reducido notablemente su velocidad. Significativamente, el Fondo rebaja el crecimiento de China para 2014 al 7,3%, dos puntos menos que en 2011.

Lo más novedoso del informe es su clara petición a la Reserva Federal de Estados Unidos que termine con su política de estímulos y además abandone la franja de tipos de interés nulos: “es hora de que la política monetaria haga planes de salir de la flexibilización cuantitativa y la política de tipos cero”. El FMI, que ya criticó anteriormente la política de comunicación de la Fed, por la indecisión que transmite, calificó esos problemas comunicativos de “delicados”. Olivier Blanchard, el economista jefe del Fondo, precisó que la recomendación a la Reserva Federal es que haga esos planes, pero "aún no es tiempo de implementarlos". La subida de tipos sería parea "no antes de 2016".

La normalización de los tipos de interés en las economías avanzadas “probablemente llevará a revertir parcialmente el previo flujo de capitales”: “mientras inversores repatriarán fondos a Estados Unidos, países con una posición fiscal más débil o alta inflación estarán particularmente expuestos”. Esto último afectará especialmente a los países emergentes, complicando su situación de ralentización económica. Para evitarlo, deberán aplicar algunas reformas.

Las mejora de competitividad y exportación aún no se suficiente para levantar la demanda internaEl organismo internacional constata que los países fuertes de Europa muestran signos de recuperación, lo que no se debe a recientes grandes cambios de política, como podría ser la relajación de las medidas de consolidación que se venían aplicando en la zona euro, sino a un “cambio de humor”. Este podría ser sólido si consumidores y empresas deciden incrementar el gasto. Respecto a los países de la periferia de la Unión Europea, entre ellos España, indica que el progreso en la mejora de la competitividad y el incremento de las exportaciones “aún no es suficientemente fuerte para levantar la deprimida demanda interna”. Añade que para unos países y otros de Europa, es esencial reducir la incerteza sobre los balances de sus bancos.

La atención de los próximos meses, sin embargo, no estará en Europa, sino en cómo Estados Unidos resuelve internamente sus problemas fiscales (elevación del techo de la deuda, reducción del gasto) y sale de los estímulos de la FED, y en cómo China afronta la desaceleración que está experimentando.