El nuevo ministro de Justicia, Rafael Catalá
El nuevo ministro de Justicia, Rafael Catalá - abc

La «herencia» de Gallardón: los nuevos retos que afronta Catalá en Justicia

Rafael Catalá tendrá que asumir los proyectos inacabados de su antecesor y también tendrá que trabajar para recuperar la buena relación con varios sectores de la carrera judicial

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Alberto Ruiz-Gallardón deja en herencia una cartera pesada a su recién nombrado sucesor al frente del ministerio de Justicia, Rafael Catalá. El que hasta ahora era número dos del Ministerio de Fomento recibirá todas las reformas legislativas que no pudo acabar su predecesor en su ambiciosa tarea de reformar la Justicia.

Rafael Catalá asume la cartera de Justicia con dos retos principales: encauzar las reformas inacabadas que dejó Gallardón y recuperar la buena relación con la carrera judicial, que no ha aceptado de buen agrado muchas de las reformas del anterior ministro.

La macrorreforma de Ley Orgánica del Poder Judicial, que pretende cambiar aspectos tan importantes como limitar el número de aforados o crear Tribunales Provinciales de Instancia, aún se encuentra en fase de anteproyecto. La imposición de tribunales colegiados que acaben con los «jueces estrella» (ya que serán tres magistrados y no uno los que investiguen las causas) fue una de las medidas que más ampollas levantó entre las asociaciones judiciales, que anunciaron varias protestas.

La reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil y la creación de un Código Procesal Penal, que sustituiría a la Ley de Enjuiciamiento Criminal también han quedado abiertos. El primero se encuentra en fase de anteproyecto y ya fue aprobado por el Consejo de Ministros, pero el Código Procesal Penal aún permanece perfilándose en el Ministerio.

La Ley de Demarcación y Planta, que reordenará el mapa judicial concentrando la Administración de Justicia en las capitales de provincia, y la reforma de la Jurisdicción Contenciosa-Administrativa tampoco han salido aún del Ministerio de Justicia, por lo que Rafael Catalá podrá darle los últimos retoques tras recoger la cartera.

El Anteproproyecto de Ley de Código Mercantil y el de Fundaciones aún tienen que pasar por el Congreso tras ser aprobado en el Consejo de Ministros

Calmar los ánimos en la carrera judicial

Los retos del nuevo ministro de Justicia no se limitan solo a aspectos técnicos, sino también a su relación con la carrera judicial. La reforma de la Justicia Universal, por la que la Audiencia Nacional ordenó la excarcelación de varios narcotraficantes que el Supremo anuló después, fue calificada por este último órgano como «confusa». La modificación de la elección del CGPJ también provocó protestas y manifestaciones de jueces, abogados y secretarios judiciales.

El nuevo ministro también tendrá que lidiar con el malestar ciudadano que han generado algunas propuestas ya aprobadas del anterior ministro. La aplicación de la Ley de Tasas, que imponía pagos en los procesos judiciales y que luego fue rebajada con la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita, provocó varias protestas tanto dentro como fuera de la carrera judicial e hizo caer la popularidad del exministro.

La Ley del Aborto, que produjo movilizaciones tanto a favor como en contra, finalmente ha dinamitado la carrera política de Alberto Ruiz-Gallardón. A su llegada al ministerio, Catalá tendrá que decidir si opta por el espíritu reformador de su antecesor o se coloca en un plano más discreto.