El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera - alberto ferreras
entrevista al presidente de ciudadanos

Albert Rivera: «Pujol era el capo de la banda y es difícil creer que Mas no lo supiera»

Ante un eventual adelanto electoral en Cataluña, el presidente de Ciudadanos quiere evitar una mayoría absoluta independentista

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Siempre habla claro. Rivera (Barcelona, 1979) se ha marcado como reto ante un eventual adelanto electoral en Cataluña evitar una mayoría absoluta independentista. Para ello propone un frente con PP y PSC.

-¿Que opina de la división que la ley de consultas ha generado en el Consejo de Garantías Estatutarias?

-Una cosa es hacer una ley de participación democrática y otra hacer un traje a medida para que Artur Mas incumpla la Constitución y la ley. Es un fraude y votaremos en contra.

-¿Artur Mas rectificará?

-Mas se pegó un tiro en el pie cuando convocó elecciones anticipadas en 2012 y perdió 12 escaños, y lleva pegándose una ráfaga de tiros desde entonces. Toda la porquería y la corrupción de CiU y Pujol, y lo que saldrá de los consejeros y de Artur Mas, puede inducirle a rectificar, pero para los suyos, que convertidos en independentistas cuando no lo eran, es difícil la marcha atrás. La única salida digna y democrática es convocar elecciones anticipadas.

-¿El caso Pujol puede desmovilizar la Diada y perjudicar las expectativas electorales de CiU?

-CiU lleva el camino de convertirse en la UCD catalana. Está en descomposición por sus errores y la corrupción. Por ser más separatistas que ERC y por el atraco al erario público, puede haber desmovilización. Independentistas o no, ya no nos toman el pelo cuando roban en nombre de la patria.

-¿Artur Mas conocía los negocios sucios de la familia Pujol?

-Se hace difícil pensar que el delfín de Pujol, consejero jefe y consejero de Economía y Política Territorial en un Gobierno que parece ser que se llevó comisiones de obra pública durante dos décadas, no supiera nada. Pujol era el «capo» de toda esta organización delictiva, pero en esa banda, hay consejeros que participaron de forma directa. Yo no tengo constancia de que Mas haya participado en esas comisiones, pero me parece impensable que quien ha sido puesto a dedo por la familia Pujol no se enterara de nada.

-¿Debería dar explicaciones?

-Pujol es el primero que debe dar explicaciones. El quid de la cuestión no es por qué no pagó impuestos, sino la procedencia del dinero. Trabajando de diputado, uno no tiene 1.800 millones de fortuna familiar. Si Pujol no habla, o nos da un discursito sobre Cataluña, pediremos una comisión de investigación a la que deberá acudir Mas.

-¿Cómo se preparan para ese eventual adelanto electoral?

-Vamos a por todas. Las encuestas dicen que podemos ser la tercera fuerza en Cataluña. Queremos impedir una mayoría nacionalista porque yo, como ciudadano, no quiero ver a Oriol Junqueras subir al balcón de la Generalitat para declarar la independencia.

-¿Eso puede pasar?

-En un país normal no deberíamos ni planteárnoslo, pero el señor que puede hacer eso es el mismo que propone paralizar la economía catalana o un protectorado militar de Francia. Es el mismo que algunos consideran un erudito, pero nosotros le vemos como un auténtico peligro. Frente a eso, trabajamos por un gobierno moderado, tranquilo, que arrime el codo para ayudar a España a salir de la crisis. Ciudadanos puede ser esa alternativa. La diferencia con PSC y PP es que llevan 30 años saliendo a jugar y perder el partido. Nosotros salimos a ganar y defender un Gobierno democrático, como sucedió en el País Vasco. Humildemente, podemos liderar ese proceso.

-¿La nueva etapa del PSC con Miquel Iceta al frente facilita un pacto?

-El PSC nació con complejos que aún arrastra. Iceta piensa en una consulta un poco más suave, cuando de lo que se trata es de cambiar el paradigma. Iceta es más de lo mismo, pero si se sube al carro de la legalidad, bienvenido sea.

-¿La reforma constitucional que propone el PSOE es la solución?

-La reforma constitucional es un debate de salón, un eslogan vacío. Cambiando la Constitución no van a dejar de robar quienes están al frente de algunos partidos. Pedro Sánchez, se parece cada vez más a Zapatero, que por la mañana decía que Cataluña era una nación y por la tarde, que la soberanía reside en España. Yo no quiero cambiar la Constitución para romper España o dar privilegios al País Vasco y a Cataluña.